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Probamos el nuevo Suzuki Vitara 2019: ahora sin motor diésel y con más equipamiento en seguridad

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Suzuki Vitara 2019.
Suzuki Vitara 2019.

La actual generación del Suzuki Vitara se lanzó al mercado en el año 2015. Puesto que ahora, en 2018, se encuentra a la mitad de su vida comercial, la marca japonesa ha decidido darle una actualización. Así es el Suzuki Vitara 2018.

Arranca desde los 18.540 €, aunque durante sus primeros meses de comercialización está ofreciendo un descuento de 1.300€ en toda la gama. Eso deja una oferta inicial de 17.240€.

Suzuki Vitara 2019.

Según Suzuki uno de los factores que más les diferencia de sus competidores son las aptitudes 4×4. De esta manera el Vitara ofrece desde su gama media, GLX, la posibilidad de incorporar tracción total, o lo que es lo mismo, desde 22.540 € podemos acceder a un 4×4.

Si algo funciona, no lo cambies demasiado

Los principales cambios de esta actualización son mecánicos, en términos estéticos las variaciones son más sutiles.

Se añaden nuevos colores a la gama, también llantas rediseñadas y la versión Toro, que se desarrolla con la colaboración de Osborne, recibe una nueva combinación de colores.

Suzuki Vitara 2019.

A nivel de diseño se ha cambiado la parrilla, ahora incorpora elementos cromados desde la versión inicial GL. Los paragolpes varían ligeramente y también reciben elementos cromados.

Curiosamente las ópticas delanteras no cambian respecto al modelo de 2015, sí lo hacen las traseras. Ahora son LED en todos los acabados, están compuestas por tres líneas horizontales, el faro está dividido en dos piezas por el portón del maletero.

Por dentro los cambios son también discretos. Se han mejorado los recubrimientos del salpicadero, ahora está compuesto por materiales más blandos. Sin embargo, los paneles de las puertas siguen abusando de plásticos algo duros.

Suzuki Vitara 2019.

Se mantiene el reloj analógico en lo alto del salpicadero, se ubica entre las dos salidas de ventilación y es de serie a partir del acabado GLX. El panel de instrumentos estrena una pantalla LCD de 4,5” a color, es bastante clara, pero su manejo no es muy intuitivo.

Paso adelante en seguridad

En términos de seguridad el Vitara 2018 estrena varios asistentes, lo que le hace ganar bastantes puntos en este apartado. Entre las ayudas que se ofrecen destaca la frenada automática de emergencia, la alerta de cambio de carril, la alerta anti fatiga, el reconocimiento de señales de tráfico, detector de ángulo muerto y alerta de tráfico cruzado.

Además se mantienen el control de crucero adaptativo y el de frenada predictiva, sistemas que ya estaban disponibles en el modelo anterior.

Adiós diésel, hola turbo

Las novedades más importantes de este Vitara se encuentran bajo el capó. Efectivamente desaparecen los propulsores diésel de la gama, de hecho Suzuki no volverá a montar este tipo de motor en ningún modelo. Tampoco estará disponible la conversión a GLP, algo que sí se ofrecía con el antiguo motor atmosférico.

Para ofrecer una alternativa al cliente que busca bajos consumos aparece un nuevo motor gasolina turbo tricilíndrico, es el 1.0 Boosterjet que produce 111 CV. La gama se completa con el ya existente 1.4 Boosterjet de 140 CV, este motor también utiliza turbo, pero cuenta con 4 cilindros.

Suzuki Vitara 2019.

De esta manera también desaparece el propulsor gasolina 1.6 atmosférico. Todos estos cambios se realizan para que el Vitara 2018 cumpla con la normativa Euro 6d. En abril de 2019 recibirán también filtro de partículas.

El motor 1.0T se puede asociar a una caja de cambios manual de 5 velocidades o una automática de 6 relaciones. También puede contar con tracción integral.

En el caso del 1.4T ambas cajas disponibles, tanto la manual como la automática, cuentan con 6 relaciones. Este motor puede asociarse igualmente a tracciones 4×2 o 4×4.

Un auténtico todocamino

Antes de que el término SUV adquiriese el peso que tiene hoy en día, los vehículos destinados a circular normalmente por carretera y puntualmente por pistas sin asfaltar se denominaban todocaminos.

Puede que no sea el nombre más rebuscado de la historia, pero la verdad es que cumplían muy bien su función, englobar modelos que antaño eran auténticos aventureros y que con el paso del tiempo se acomodaron cada vez más en la carretera.

El Suzuki Vitara es un perfecto ejemplo de esta tendencia. Es un coche que se comporta realmente bien en carretera, es ágil y confortable, quizás la dirección es un poco blanda, pero nada de lo que preocuparse.

En carretera se muestra bastante estable, el ruido aerodinámico no es muy elevado, y el del motor tampoco. Su espacio interior cuida bien del conductor y sus acompañantes, 4 mejor que 5.

Es un coche ligero, por lo que no le hace ascos a trazados más revirados. Su motor 1.4T, el que más puede probar en la presentación, mueve el Vitara sin ningún problema. Es un propulsor divertido y con un sonido agradable. En las 3.000 Rpm el turbo entra en escena y el empuje es más que suficiente, la estirada se aguanta hasta casi las 6.000 vueltas, no está nada mal.

El conjunto de dirección, cambio y suspensiones hace un buen trabajo, nos los podemos pasar muy bien con este Vitara, es un coche fácil de conducir, se disfruta a un buen ritmo, ni muy rápido ni muy despacio.

Cuando toca salir al campo contamos con unos ángulos bastante aceptables, la altura libre es algo más justa. Pero lo importante en este coche es el sistema de tracción, el que marca la diferencia entre quedarse atascado al subir a esquiar y el que decide si podemos salir o no de la cala recóndita a la que hemos ido a pasar el día.

Suzuki lo denomina Allgrip, tiene tres modos. Sport, Snow y Lock. En el primero, al igual que en el modo automático, sólo dos ruedas reciben tracción, si hay pérdidas de tracción el par sí se destinaría al eje trasero.

En el modo ‘Snow’ las cuatro ruedas reciben tracción, pero con diferente reparto entre ejes. El modo ‘Lock’ reparte el par de manera equitativa entre los dos ejes, cuando superamos los 60 km/h se desactiva automáticamente.

El Vitara responde bien cuando desaparece el asfalto. No es un coche para expediciones, pero sí para pequeñas aventuras de fin de semana. La tracción integral aporta un extra que permite llegar donde otros no llegan.

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