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Prueba del Seat Ibiza FR 1.6 TDI 115CV: Nunca un Ibiza había sido tan León

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Seat Ibiza FR 1.6 TDI 115CV
El Seat Ibiza se ha convertido en el modelo más vendido en España hasta abril de 2018.

Con el motor 1.6 TDI de 115 cv este Seat Ibiza FR se convierte en uno de los mejores equilibrios entre ahorro en el consumo y sensaciones al volante. Nosotros lo hemos puesto a prueba y este es el resultado.

El Seat Ibiza lleva más de 34 años formando parte del parque automovilístico español, llegando a convertirse en el modelo de referencia en su categoría. Las siglas FR siempre se han asociado a la deportividad desde el 2004, año en el que Seat decidió incluir esta variante. ¿Su significado?, Formula Racing.

Sin embargo este modelo va mucho más allá de unas simples siglas ya que ofrece sensaciones de conducción y deportividad propias de modelos de mayor tamaño o de un precio más elevado.

Esencia deportiva para la ciudad

Con una longitud de 4,06 metros el Ibiza encuentra en la ciudad su hábitat natural, puesto que su agilidad y reducidas dimensiones son armas muy poderosas a la hora de enfrentarse a la jungla urbana.

En el acabado FR podemos contar con cámara de marcha atrás, así como sensores de aparcamiento delante y detrás por 530€. Puede llegar a incluir también en opción el sistema Park Assist, que interviene la dirección a la hora de estacionar el vehículo, tanto en línea como en batería.

El Ibiza se construye sobre la ya conocida plataforma MQB A0, que comparte con el VW Polo o el Seat Arona. A la ya mencionada longitud de 4,06 m se une una anchura de 1,78 m y una altura de 1,44 m.

Con poco más de 4 metros el Ibiza obtiene un maletero de 355 litros, es el mejor de su segmento. Sus formas regulares también ayudan y consigue cargar el equipaje de cinco personas para un fin de semana, nada mal.

El diseño del Ibiza toma como referencia la anterior generación, si algo funciona no hay que cambiarlo.. Sí gana en carácter propio, gracias a las líneas afiladas de los laterales, que también aportan nervio y una mayor presencia. El parecido con su hermano mayor, el Seat León, es innegable.

Seat Ibiza FR 1.6 TDI 115CV

Las llantas de 18 pulgadas aportan un toque estético muy interesante

El frontal y la parte posterior adquieren personalidad propia gracias a los grupos ópticos diseñados por la marca española. En los faros delanteros las luces diurnas toman la forma triangular que encontramos en otros modelos de la marca. Estas luces hacen que el Ibiza sea fácilmente reconocible por el retrovisor.

 

Algunos detalles exclusivos de la versión FR son los embellecedores de las salidas de escape, los retrovisores en negro o una suspensión rebajada 15 mm respecto de otras versiones.

Las llantas de 18” son sin duda muy atractivas, pero su precio -350€- y el hecho de que monten neumáticos de perfil bajo no las convierten en el accesorio más práctico.

Interior cuidado y cómodo

Por dentro el Ibiza FR no defrauda, puesto que cuenta con una pantalla táctil de 8″ que destaca sobre el resto de elementos del interior. Esta pantalla es compatible con sistemas Android Auto y Apple Car Play, pero por ella hay que pagar 450€ extra.

La instrumentación es la misma que lleva ofreciendo Seat desde hace varios años, analógica y con una pantalla en el centro en blanco y negro. Sin embargo es clara y ofrece toda la información necesaria. No estaría de más ofrecer una instrumentación digital de manera opcional.

Los asientos delanteros se regulan manualmente y son cómodos para todo tipo de trayectos. Sujetan de manera correcta y la postura de conducción invita al conductor a ir más bajo de lo normal, para no desentonar con el carácter del coche. Pueden convertirse en calefactables por 350€.

En los reposabrazos laterales y en el central encontramos materiales mullidos que hacen la conducción más confortable. Es una látima que el reposabrazos central no se pueda regular en altura, ya que en longitud si lo permite.

En los traseros encontramos espacio suficiente para la cabeza y las piernas, pero desaparecen los materiales mullidos en los reposabrazos laterales y no encontramos reposabrazos central. Hay disponibles para los pasajeros huecos en los laterales de las puertas así como en los bolsillos de los asientos, pero no encontramos asideros en el techo.

Las calidades de los plásticos, así como su ajuste, son correctos. Los materiales no son de primera calidad, pero la sensación que generan es muy buena.

Seat Ibiza FR 1.6 TDI 115CV

El interior es bastante continuista y quizá algo sobrio. Pero el ajuste y los materiales dan una sensación general del calidad.

La cantidad de huecos es correcta y aparecen en lugares cómodos y accesibles, sobretodo el zócalo destinado a dejar el móvil.

El Ibiza ofrece dos entradas USB y una entrada para cable auxiliar. Para poder cargar nuestros dispositivos o hacerlos interactuar con el sistema de infoentretenimiento del coche.

La unidad probada montaba el equipo de audio opcional -450€- firmado por la marca Beats Audio. Con 6 altavoces, un Subwoofer en el maletero y un amplificador de 300W consigue una calidad de sonido francamente buena, sobretodo en los bajos. La pega está en que resta espacio para la rueda de repuesto, de manera que esta tienen unas dimensiones más reducidas que la normal.

El volante es en mi opinión perfecto. Por tamaño, por grosor, por tacto, por la colocación de los mandos… Quizá el hecho de no ser circular en la parte inferior disguste a algunos, pero es que es un FR.

En marcha no defrauda

Gracias a la casi todopoderosa plataforma MQB A0 el Seat Ibiza tiene un comportamiento en curva más que correcto con un eje delantero que no tiende a subvrirar y un trasero que mantiene la trayectoria de manera satisfactoria también.

Por 250€ contamos con la posibilidad de elegir entre cuatro modos diferentes de conducción, que actúan sobre la dirección, suspensión y respuesta del acelerador. Estos son Normal, Sport, Eco y Personal.

En ciudad el modo normal ofrece un confort muy correcto y la dirección es directa sin resultar incómoda.
El sistema Start & Stop funciona de manera rápida, consiguiendo que el coche siempre esté listo para salir de un semáforo, no sorprenderemos al motor arrancando.

Si pasamos al modo Sport nos encontramos con un aplomo sorprendente en rotondas u otro tipo de curvas moderadamente rápidas. Sin embargo la suspensión no absorbe tan bien las tan frecuentes irregularidades y la dirección se vuelve algo incómoda para maniobrar.

En autopista el Ibiza sorprende. Cuando vemos un coche de dimensiones reducidas no esperamos que su comportamiento a alta velocidad sea especialmente bueno. Pero gracias sobretodo a la nueva plataforma el Ibiza se acerca mucho a la sensación que nos puede ofrecer, por ejemplo, un Seat León. No encontramos balanceos, aunque el hecho de prescindir de 15 mm de recorrido en la suspensión provoca que algunos cambios de superficie o de rasante se aprecien más de lo deseado.

Seat Ibiza FR 1.6 TDI 115CV

La suspensión es 15mm más corta y eso se nota desde fuera, pero también al conducir.

A este confort en autopista también ayuda el control de crucero adaptativo ACC -210€- ya que funciona de manera correcta y rápida incluso en condiciones de visibilidad reducida.

En las carreteras reviradas el modo Sport adquiere su mejor desempeño, puesto que consigue que el paso por curva del Ibiza sea muy preciso, le da a la dirección un tacto muy agradable y mejora la respuesta del motor que es ya de por sí buena.

En la unidad probada los faros eran Full Led -opcionales por 590€- por lo que contaban con regulación de altura automática. La luz que generan es excepcional y al tener un tono más claro ayudan a la conducción de noche, sin embargo el problema lo encontramos en la altura del haz de luz. Al no poder regular manualmente este aspecto debemos conformarnos con la altura que el coche estima correcta en función de la carga, la cual en mi opinión es demasiado baja, por lo que nos vemos obligados a utilizar las luces largas cada poco tiempo para visualizar de manera correcta la carretera.

El motor es bueno, pero quizás un gasolina interesa más

El 1.6 TDI de 115CV se ajusta bien al Ibiza FR, tiene una respuesta buena si tenemos en cuenta la potencia y el tamaño del motor, y además ofrece ciertas sensaciones con un consumo moderado. A partir de las 1.500 rpm contamos con un empuje aceptable, que encuentra su mejor momento alrededor de la 2.500 vueltas.

En términos de rumorosidad el 1.6 TDI no es el motor más silencioso, sobre todo en frío. En este aspecto, así como en el de la suavidad de funcionamiento en ciudad la gama TSI sale mejor parada.

Seat Ibiza FR 1.6 TDI 115CV

Las ópticas Full Led ayudan mucho a mejorar la estética del coche

En ciudad nos acercaremos a los 6l/100km y en carretera podremos acariciar los 5l/100km si somos cuidadosos con el acelerador y circulamos a velocidades legales.

El 1.6 TDI de 115cv se asocia a una caja de cambios manual de 6 velocidades, que permite que el coche circule bajo de vueltas incluso a velocidades de crucero altas. El ajuste de la palanca de cambios es muy agradable, tanto por recorrido como por tacto.

Conclusión

El Ibiza es un gran coche, el FR suma a eso un comportamiento y una estética más deportiva que, sin llegar a ningún límite, es capaz de sacar una sensación muy positiva a quien tiene la oportunidad de conducirlo.

Es cierto que el precio del Ibiza no es tan ajustado como el de anteriores generaciones – el acabado FR parte desde los 15.830€, y la versión probada alcanzaba los 21.000€- pero creo que el incremento está justificado.

La nueva plataforma MQB A0 aporta al chasis una gran rigidez, que se traduce en un comportamiento realmente sorprendente, y su diseño tanto interior como exterior le convierten en un coche práctico pero a la vez atractivo en su conducción, y por qué no decirlo, también en su exhibición.

Lo que si debemos plantearnos es si la diferencia de 2300€ que hay entre el 1.6 TDI de 115cv y el 1.0 TSI de 115cv será amortizada, puesto que el motor diesel no empieza a resultar rentable hasta pasados los 168.000 kilómetros.

Por lo tanto si tenemos en cuenta que el Ibiza es un coche más enfocado a la ciudad que a las largas ditancias el comportamiento, las emisiones y el precio hacen que la gama TSI de gasolina sea la opción más lógica.

Valoración

Diseño: 8
Espacio interior y maletero: 7.5
Motor, cambio y prestaciones: 7.0
Consumo y ecología: 8
Confort y terminación: 8.5
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8.2
Diversión al volante: 8.7
Precio: 7.8

Puntuación final: 7.96

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