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Probamos el Toyota RAV4, un SUV híbrido con etiqueta ECO y bajo consumo

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Así es el Toyota RAV4 de 2019.
Así es el Toyota RAV4 de 2019.

Esta es la prueba del Toyota RAV4 de 2019, un SUV híbrido que acaba de estrenar su quinta generación. Esta sustituye a la cuarta, que también podía incorporar hibridación y estuvo a la venta entre 2016 y 2019.

Este nuevo RAV4 es un vehículo de cinco plazas que únicamente se puede pedir con un sistema híbrido que combina un motor de gasolina con otro eléctrico. Se monta sobre la plataforma TNGA de Toyota y es un modelo global, por lo que se comercializa en otros mercados como el norteamericano.

Tiene un precio de partida de 32.600€, aunque la versión que probamos con el acabado Executive 2WD sube hasta los 38.700€. Son unos precios muy similares a los de su principal rival, el Honda CR-V Híbrido, que es apenas 1000€ más caro.

Otro modelo muy similar al Toyota RAV4 es el Lexus NX, ambos modelos comparten la misma plataforma y sistema de propulsión, pero el Lexus tiene un precio de partida más elevado y mejores acabados.

El Toyota RAV4 cuenta con la etiqueta ECO de la DGT.

El Toyota RAV4 cuenta con la etiqueta ECO de la DGT.

Sólo hay disponible una motorización que se denomina 220H, está compuesta por un motor térmico de gasolina y otro eléctrico, de manera opcional (3000€) se puede optar por un segundo motor eléctrico que mueva el eje trasero, convirtiendo así al RAV4 en un 4×4.

Gracias a este sistema de baterías el RAV4 es un vehículo híbrido no enchufable, por lo que obtiene la etiqueta ECO de la DGT. 

Diseño y dimensiones

Respecto a su anterior generación, el RAV4 mantiene prácticamente las mismas medidas, sin embargo ahora sus líneas son más rectas y musculosas, por lo que tenemos la sensación de estar ante un modelo algo más grande.

De largo el RAV4 alcanza los 4,6 metros de largo, 1,85 m de ancho y 1,68 m de alto. Son cifras muy similares a las del honda CR-V. Sí ha incrementado ligeramente la distancia entre ejes, ha sido un crecimiento de 3 centímetros hasta los 2,69 m que repercute positivamente en el espacio interior.

La longitud se mantiene prácticamente intacta, pero la batalla se incrementa.

La longitud se mantiene prácticamente intacta, pero la batalla se incrementa.

En cuanto al maletero contamos con 580 litros de volumen de carga, 80 l más que los que ofrece el Honda CR-V. Ambos pueden contar con apertura eléctrica del portón, en el caso del RAV4 se incorpora un fondo de goma muy útil y fácil de limpiar.

Como decimos el aspecto exterior sí ha cambiado notablemente en comparación con la anterior generación, ahora las formas son más duras y atléticas, aportan una mayor sensación de potencia y dinamismo.

El spoiler trasero aporta un toque deportivo muy acertado.

El spoiler trasero aporta un toque deportivo muy acertado.

En los laterales encontramos distintos volúmenes y los pasos de rueda también tienen un marcado estilo rectilíneo. Es un conjunto algo atípico, que no desagradable, para el mercado europeo, que se puede entender al recordar que este modelo se vende sin modificaciones a nivel global.

El interior

Este Toyota RAV4 cuenta con un habitáculo muy amplio y práctico, es un coche muy favorable para familias y viajes largos, como ya hemos comentado el maletero es muy amplio y las plazas traseras tienen un acceso sencillo.

Desde el puesto de mando la visibilidad es muy buena, así como la ergonomía al volante. Los materiales empleados, al menos en este acabado Executive, son en general nobles, hay bastantes superficies mullidas.

Los asientos delanteros recogen muy bien.

Los asientos delanteros recogen muy bien.

La calidad general percibida es más que correcta, aunque no llega al siguiente nivel. Nos encontramos con un diseño sobrio y funcional que cumple correctamente con los estándares de comodidad que podemos esperar de un coche de este perfil.

El único ajuste que no termina de convencer es el de los mandos de la climatización, puesto que aunque estos son fáciles y cómodos de usar, muestran holgura cuando los intentamos mover con dos manos.

El interior es sobrio pero funcional.

El interior es sobrio pero funcional.

La pantalla táctil del sistema multimedia está muy bien ubicada, aunque su integración podría ser algo mejor. Su respuesta es bastante rápida, aunque el diseño de los menús y los botones de los laterales se quedan algo anticuados.

La instrumentación es mixta y combina un panel digital a color para las velocidades y los datos del ordenador de a bordo con las agujas analógicas para la reserva de potencia, las temperaturas y el nivel de gasolina. Es fácil de consultar y configurar a través de los mandos del volante.

Podemos ver en tiempo real el funcionamiento del sistema híbrido.

Podemos ver en tiempo real el funcionamiento del sistema híbrido.

Comportamiento

Este es el más apartado más importante de nuestra prueba, puesto que aquí es donde el RAV4 debe demostrar que realmente merece la pena pagar algo más por un sistema que promete consumos de combustible más bajos.

Aunque el esquema mecánico es bastante parecido al de la anterior generación de modelo, muchos elementos son nuevos y han sido afinados. La sensación general es mejor y tenemos una mayor sensación de efectividad con la transmisión.

El motor resulta mucho más eficaz de lo esperado, las aceleraciones son contundentes.

El motor resulta mucho más eficaz de lo esperado, las aceleraciones son contundentes.

Y es que normalmente uno de los puntos débiles de estos vehículos es precisamente la transferencia de potencia a las ruedas, es común sentir que al coche le falta empuje, puesto que el motor se revoluciona, pero no tenemos una buena sensación de aceleración.

El cambio CVT de Toyota es uno de los que mejor solventa ahora la situación, aunque es cierto que notamos una clara rumorosidad cuando hundimos el pedal sí tenemos la sensación de ganar velocidad de forma efectiva.

Las llantas son atractivas pero prácticas para circular por caminos.

Las llantas son atractivas pero prácticas para circular por caminos.

El propulsor 220H declara una potencia combinada de 218 CV, y aunque hay modelos con esta cifra de potencia que son más efectivos el RAV4 nos deja un sabor de boca mejor de lo esperado. Acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 8,6 segundos.

Las versiones de tracción total incorporan un motor eléctrico en el eje trasero, la potencia se incrementa hasta los 222 CV, aunque no lo hemos probado, no creemos que suponga una diferencia definitiva en campo debido a su escasa potencia.

Algunos rasgos estéticos están enfocados al mercado americano.

Algunos rasgos estéticos están enfocados al mercado americano.

Los frenos tienen un tacto extraño, como en todos los híbridos y eléctricos. Esto se debe al sistema de recuperación de energía, puesto que al comenzar el recorrido del pedal no intervienen las pinzas, si no un generador eléctrico que a la vez de frenar carga la batería.

La suspensión tiene una configuración blanda que encaja con el carácter del coche, es muy cómoda, filtra bien y no concede balanceos excesivos, por lo que es viable circular a ritmos alegres.

Las ópticas son full led en el acabado Executive.

Las ópticas son full led en el acabado Executive.

Consumo

La gestión del sistema híbrido de Toyota ha mejorado indudablemente, en nuestra prueba combinando ciudad y carretera a ritmos contundentes hemos conseguido un consumo de 5,5 litros cada cien kilómetros, estamos convencidos de que se puede rebajar hasta los 5 sin problema.

Contamos con una pequeña batería eléctrica de reducida capacidad que apoya al motor térmico en las arrancadas y aceleraciones más exigentes, de esta manera los consumos bajan, sobre todo en ciudad.

Los consumos nos han sorprendido positivamente. Los consumos nos han sorprendido positivamente.

Los consumos nos han sorprendido positivamente.

Cuando circulamos en carretera el sistema es capaz de mantener apagado el motor térmico siempre que levantemos el pie del acelerador, al bajar una cuesta por ejemplo, esto también ayuda a mantener los consumos ajustados.

Tenemos tres modos de conducción, eco, sport y normal, cada uno gestiona el sistema de propulsión de manera personalizada y lo cierto es que los resultados se ajustan bien al nombre de cada programa.

Mando para los modos de conducción. Mando para los modos de conducción.

Mando para los modos de conducción.

Si la batería está lo suficientemente cargada y circulamos por debajo de 60 km/h podemos circular en modo 100% eléctrico durante un kilómetro aproximadamente, esto es útil al entrar en un párking, por ejemplo.

Conclusión

Nos encontramos ante un coche muy completo, una compra lógica que será del agrado de las familias más ecológicas. Los consumos están muy contenidos, las prestaciones no son para nada malas y encima obtendremos la etiqueta eco.

El Toyota RAV4 es un coche muy completo y casi sin competencia, al menos europea.

El Toyota RAV4 es un coche muy completo y casi sin competencia, al menos europea.

Su precio es más alto que el de un SUV-C convencional, pero si recorremos más de 20.000 kilómetros al año la diferencia se amortizará en 5 años de uso, si damos por hecho que la diferencia de consumo es de unos 2 litros por cada cien kilómetros.

Sus calidades son correctas y el interior quizás algo sobrio, pero es muy amplio y confortable, el maletero es enorme. El diseño puede resultar chocante, pero encajará bien el paso de los años  y en mi opinión tiene una imagen bastante atractiva.

Valoración

Diseño: 8
Espacio interior y maletero: 9
Motor, cambio y prestaciones: 8
Confort y terminación: 7.8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante: 7.5
Precio: 8

Puntuación final: 8.04

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