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Probamos el nuevo Skoda Fabia 2018 1.0 TSI 110 CV: un utilitario ahorrador y equilibrado

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Así es el Skoda Fabia 2018.
Así es el Skoda Fabia 2018.

Hoy probamos la tercera generación del Skoda Fabia, el compacto checo ha recibido recientemente una puesta al día, que afecta sobre todo a los motores y el equipamiento. El Fabia es el modelo más importante para Skoda, no en vano se vendieron casi 10.000 unidades el año pasado, 4.000 coches más que el segundo clasificado, el Octavia.

Nuestra unidad cuenta con el motor 1.0 TSI de 110 CV, el más potente de la gama. El nivel de acabado es el Color Concept, el único que permite el contraste bitono entre el techo y el resto de la carrocería.

El Skoda Fabia compite en el duro segmento de los utilitarios, por lo que se enfrenta a modelos como el Suzuki Swift, el Ford Fiesta o el Toyota Yaris. Sin embargo, su principal enemigo podría estar en casa, ya que al pertenecer al Grupo VAG, el Seat Ibiza y el Volkswagen Polo son casi hermanos del Skoda Fabia.

Decimos ‘casi’ puesto que a pesar de compartir multitud de elementos con el Polo y el Ibiza, como los motores por ejemplo, el Fabia carece de la bien valorada plataforma MQB que sí utilizan sus primos alemán y español.

El Skoda Fabia tiene un precio base de 13.500€, que con promociones y descuentos puede descender hasta los 9.200€. La unidad probada asciende hasta los 16.500€.

Diseño

La actual generación del Fabia salió al mercado en el año 2014 y desde entonces no había recibido actualizaciones. Con este nuevo ‘restyling’ el modelo se actualiza ligeramente para afrontar la útlima etapa de su vida comercial.

Los cambios estéticos son ligeros, pero le dan un aire renovado al Fabia. Las principales diferencias se aprecian en el frontal donde la calandra cambia ligeramente de forma, al igual que el parachoques, y se incorporan unas nuevas ópticas que cuentan con luces diurnas LED. De manera opcional se puede incorporar esta tecnología también a las luces de cruce y carretera, un opcional totalmente recomendado (765€).

El frontal reúne la mayoría de cambios en este 'restyling'.

El frontal reúne la mayoría de cambios en este ‘restyling’.

En la parte trasera menos cambios, aunque las ópticas ahora también pueden incorporar elementos LED. Los cambios estéticos terminan ahí, se añaden eso sí, nuevos colores a la paleta, que pueden ser combinados con un techo blanco, plata, o negro como en nuestra unidad.

Las medidas del Fabia siguen siendo evidentemente las mismas: 3,99 metros de largo, 1,73 m de ancho y 1,46 m de alto. Esta tercera generación es por tanto más baja y ancha que la segunda, lo que contribuye a una mejora no sólo estética, si no también dinámica.

El maletero se mantiene en 330 litros, una cifra algo justa que se ve superada por ejemplo por los 355 litros del Seat Ibiza, pero que es superior a los 286 l ofrecidos por el Toyota Yaris.

Interior

El habitáculo del Fabia tampoco cambia en exceso, aunque sí hay bastantes mejoras. Lo más destacado es la pantalla del sistema infoentretenimiento. Se ofrece en todas las versiones de serie un panel de 6,5 pulgadas táctil, aunque su disposición eso sí, podría mejorar.

El nivel de gráficos y definición es correcto, pero se encuentra algo por debajo de lo ofrecido por Seat en el Ibiza, aunque también es cierto que en el caso del Ibiza los paneles más avanzados no son de serie. Esa es la principal diferencia entre los dos modelos. Mientras el precio base es similar, el nivel de equipamiento en el Ibiza es por lo general más bajo.

El interior es sobrio, pero funcional. Los ajustes son buenos.

El interior es sobrio, pero funcional. Los ajustes son buenos.

Los acabados del Fabia son correctos, no encontramos excesivas holguras en los mandos del climatizador, por ejemplo. Es un interior sobrio y funcional, con una ergonomía correcta. El panel de instrumentos sigue con la misma filosofía, aunque tiene algunos cambios ligeros respecto al modelo de 2014, no podemos contar con instrumentación digital ni si quiera en opción, como sí ocurre en el Ibiza y en el Polo.

La pantalla pierde algunos puntos al estar 'hundida' en el salpicadero.

La pantalla pierde algunos puntos al estar ‘hundida’ en el salpicadero.

La habitabilidad en las plazas delanteras es muy correcta, los asientos son cómodos y la sujeción lateral es correcta. En las plazas traseras el espacio es algo más justo, para la cabeza no hay problemas, pero las piernas irán algo justas si nuestro pasajero supera el 1,80 m.

Dinámica

El hábitat natural del Fabia es la ciudad, de eso no hay duda, y lo demuestra claramente desde el principio. El objetivo de este coche es hacer que los desplazamientos urbanos sean los más cómodos posibles, y lo consigue.

La dirección presenta una asistencia notable, lo que facilita las maniobras, y un largo por debajo de los 4 metros permite aprovechar cualquier plaza de aparcamiento, además la cámara de visión trasera y los sensores de aparcamiento ayudan notablemente.

La visibilidad dentro del Fabia es muy buena, probablemente porque su puesto de conducción está ligeramente más elevado que el de otros modelos utilitarios, lo que resulta realmente útil al moverse entre un tráfico denso.

La suspensión permite afrontar las rotondas con una velocidad muy correcta, no apreciamos balanceos ni comportamientos extraños, es debido al ajuste firme que presentan los amortiguadores. Ofrecen un buen equilibrio entre dinamismo y confort, aunque es cierto que algunas irregularidades propias de entornos urbanos se filtrarían mejor con una suspensión algo más blanda.

El comportamiento en carretera del Fabia es muy correcto, pero se encuentra algo por debajo del Ibiza y el Polo.

El comportamiento en carretera del Fabia es muy correcto, pero se encuentra algo por debajo del Ibiza y el Polo.

Al salir a carretera el Fabia no se muestra ni mucho menos incómodo, presenta una buena estabilidad cuando aumentamos la velocidad, gracias probablemente al toque firme de la suspensión. Es cierto, eso sí, que percibimos una mayor tolerancia del chásis cuando entramos en curva, algo que no sucede en el Seat Ibiza o el Volkswagen Polo, la plataforma MQB es responsable de ello.

Por tanto podemos afirmar que el Seat Ibiza y el Volkswagen Polo presentan un mejor comportamiento dinámico mejor que el Skoda Fabia, que apuesta por la practicidad y comodidad en los desplazamientos urbanos. Sin embargo, esto no quiere decir que el Fabia no sea apto para viajes largos, puesto que demuestra un comportamiento muy correcto para un coche de su tamaño y precio. Parte de este buen comportamiento se debe al motor.

En términos de seguridad el Fabia cumple de manera correcta, al contar con frenada automática de emergencia en ciudad. De manera opcional se puede contar con un crucero adaptativo, cuyo funcionamiento es muy satisfactorio.

1.0 TSI 110 CV

El 1.0 TSI es un motor gasolina tricilíndrico que se ofrece en el Fabia con dos niveles de potencia, 95 y 110 CV. Cuenta con turbo, como todos los tricilíndricos, lo que ayuda a reducir el consumo y a mejorar el empuje en la zona media y baja del cuentavueltas, el punto débil de estos propulsores.

Nuestra unidad contaba con la configuración más potente, 110 CV, que se asocia a un cambio de seis relaciones por las cinco del de 95 CV. De manera opcional se puede contar con un cambio automático DSG de 6 velocidades.

Nada más arrancar nos percatamos del bajo nivel de vibraciones del motor, es difícil saber si está funcionando o no. Tiene un funcionamiento suave y muy refinado, también a nivel sonoro.

Las plazas traseras ofrecen una buena habitabilidad, aunque falta algo de espacio para las piernas.

Las plazas traseras ofrecen una buena habitabilidad, aunque falta algo de espacio para las piernas.

El empuje es correcto desde las 1.700 RPM, pero debemos contar con un cierto retraso del turbo cada vez que queremos realizar una aceleración consistente. Esto hace que debamos ser más previsores en nuestra conducción y empezar a acelerar unos dos segundos antes de lo que lo haríamos con un motor atmosférico o de cuatro cilindros.

El empuje es bastante lineal y se mantiene de manera correcta hasta las 5.500 vueltas, es ahí cuando toca cambiar. Podemos decir sin duda que este es el motor que le corresponde al Fabia, nos permite alejarnos sin miedo de la ciudad, gracias en parte a la sexta relación de cambio, que nos permite hacer cruceros a buena velocidad y bajas vueltas.

El consumo es también muy satisfactorio, cercano a los 5,5 litros cada 100 km combinando carretera y ciudad. Un depósito correcto de 45 litros nos permite conseguir autonomías superiores a los 600 kilómetros, nada mal para ser un utilitario.

El Fabia ha perdido todas sus motorizaciones Diésel, lo cual es bastante significativo. La otra opción alternativa al tricilíndrico turbo es un pequeño 1.0 MPI de 75 CV, un motor gasolina atmosférico de tres cilindros, una configuración poco común que probablemente se vea algo justa de potencia.

Conclusión

El Skoda Fabia es un modelo que lleva bastantes años en el mercado, y por eso sabe ofrecer exactamente lo que se espera de él. Es un urbanita puro que ofrece comodidad y practicidad en los desplazamientos diarios.

En carretera ofrece un resultado muy correcto, sobre todo si contamos con el motor de 110 Cv y la caja de cambios de seis velocidades, aunque es cierto que no es un vehículo tan dinámico como el Seat Ibiza, sobre todo porque carece de la excelente plataforma MQB.

El Fabia sigue siendo una apuesta totalmente válida en el segmento de los utilitarios.

El Fabia sigue siendo una apuesta totalmente válida en el segmento de los utilitarios.

Su precio no es el más bajo del mercado, pero sí está cerca de ellos, y además ofrece un equipamiento de serie bastante completo, superior en algunos casos al de sus competidores más directos. Quien busque practicidad y economía, encontrará en el Fabia el aliado perfecto.

Valoración

Diseño: 7.5
Espacio interior y maletero: 7.5
Motor, cambio y prestaciones: 7.5
Confort y terminación: 7.8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 7.7
Diversión al volante: 7.8
Precio: 7.8

Puntuación final: 7.65

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