Prueba Seat Arona 2017 1.6 TDI FR 115CV: ¡Y el Ibiza se hizo SUV!

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Seat Arona 2017 1.6 TDI FR
Seat Arona.

Fabricado íntegramente en la planta de Seat en Martorell (Barcelona) y con un parecido innegable al Seat Ibiza, el Arona se ubica dentro del creciente segmento B-SUV. Emplea la plataforma MQB A0, que comparte con el Volkswagen Polo y el Seat Ibiza. Nosotros hemos podido probar la versión FR con el motor 1.6 TDI de 115CV.

Un Ibiza vitaminado

El Seat Arona mide 4,14 metros de longitud, esto son 79 milímetros más que el Ibiza, y 1,78 metros de ancho, exactamente lo mismo que el Ibiza. La altura es el elemento realmente diferenciador, 99 milímetros más que el Ibiza, hasta llegar a los 1,55 metros.

Seat Arona 2017 1.6 TDI FR

El techo y la carrocería pueden seleccionarse en distintos colores

La diferencia de longitud y altura le permite al Arona alcanzar los 400 litros de maletero, 45 más que un Ibiza y 20 más que un León. Y es que este es uno de los puntos fuertes del pequeño SUV, ofrece más espacio interior, porque igual que gana en maletero gana en espacio para la cabeza en las plazas traseras y sobretodo en comodidad a la hora de subir o bajar del vehículo.

El diseño es siempre algo subjetivo, pero el Arona disgustará a pocos, puesto que sus lineas encuentran un equilibrio muy acertado entre personalidad y discrección.

Un comportamiento dinámico positivo

Cuando montas por primera vez en el Arona es inevitable que te asalte una duda: ¿se notará que es más alto? La respuesta llega rápidamente en la primera curva, no.

Sorprende gratamente el buen tacto de la suspensión, aunque a esto ayude probablemente el hecho de que sea adaptativa. Esta opción sólo está disponible en el acabado FR, y realmente influye en la conducción. El tacto en el modo confort acerca el Seat Arona al León en cuanto a calidad de rodadura. Cuando entramos en el modo sport la cosa cambia y el coche apoya incluso mejor en las curvas, aunque hay que tener cuidado con los baches, porque alguno se le atragantará.

El tren delantero sigue muy bien la dirección que marcamos con el volante, no encontramos ni subviraje ni sobreviraje, aunque el eje trasero es un poco menos estable. El Arona es un coche seguro y a la vez divertido, sorprende gratamente.

Seat Arona 2017 1.6 TDI FR

El acabado FR incluye detalles como los embellecedores del escape

 

La dirección es precisa, y el tacto varía si contamos con los modos de conducción asociados a la suspensión adaptativa. El volante en la versión FR tiene un grosor y acabado muy correcto, aunque al estar “cortado” por la parte inferior puede no ser del agrado de todos los conductores.

Los frenos son efectivos y el recorrido del pedal es correcto, aunque es cierto que desde fuera el diámetro puede parecer insuficiente. A la hora de conducir desaparecen las dudas.

Sobre su motor y caja de cambios

Hablemos ahora del 1.6 TDI de 115 CV. En primer lugar he de decir que parecen más caballos, será porque el Arona solo pesa 1.400 kg. El empuje del motor aparece claramente a partir de las 2.000 RPM, y se mantiene hasta las 3.500 RPM. La línea roja llega en las 5.000, pero no tiene sentido ir más allá de las 4.000.

Los bajos son prácticamente inexistentes hasta las ya citadas 2.000 RPM, quizás el punto más negativo del propulsor.

En cuanto a niveles de rumorosidad no apreciamos grandes diferencias con temperaturas bajas, si bien es cierto que la insonorización respecto del motor podría ser algo mejor, puesto que en cuanto a ruidos de rodamiento no podemos tener queja.

Seat Arona 2017 1.6 TDI FR

El pilar C tiene un diseño original

 

Sin embargo sí hemos encontrado ruidos aerodinámicos notables a partir de 100 km/h, probablemente por el parabrisas delantero, que es más vertical por la ganancia de altura.

Me quedo con ganas de probar el 1.0 TSI tricilíndrico, puesto que en consumos no encontramos grandes diferencias y en cuanto a comportamiento y emisiones un propulsor gasolina en un modelo de este tipo resulta interesante.

Para los que no tengan suficiente con 115 CV existe la opción de montar un 1.5 TSI de 150CV y cuatro cilindros, pero desde mi punto de vista 115CV son suficientes para mover con soltura este pequeño SUV.

Nuestra unidad montaba un cambio manual de seis velocidades, muy bien ajustadas por cierto, con un recorrido y tacto agradable. El embrague era un poco duro, aunque esto es sólo mi opinión.

Una cosa que no se entiende es el hecho de que el 1.6 TDI de 115CV no pueda montar el cambio automático DSG de 7 velocidades y doble embrague, ya que la versión de 95CV sí permite esta configuración.

En cuanto a terrenos offroad el Arona no ofrece apenas soluciones. No puede montar tracción integral o control de descenso de pendientes, aunque su altura libre al suelo y su corta batalla son puntos positivos.

Un interior que resulta familiar

El Arona y el Ibiza son idénticos por dentro, solo cambia la altura del pomo de cambio, que invita al conductor a tener una posición más elevada. La calidad de los acabados es bastante buena, así como su ajuste.

El tablero de instrumentos es el mismo que lleva usando la marca española los últimos años y no encontramos la opción de equipar uno digital como si lo haríamos en los nuevos modelos de Volkswagen.

La pantalla táctil de 8” está bien ubicada y su resolución es muy buena. El punto negativo lo encontramos en las huellas que quedan marcadas, pero esto es inevitable y no le resta claridad a la pantalla. El navegador resulta una opción poco interesante, ya que el Arona cuenta con Android Auto y Apple Carplay.

Seat Arona 2017 1.6 TDI FR

La pantalla de 8″ viene de serie en el acabado FR

El equipo de audio firmado por Beats cuenta con 8 altavoces, subwoofer en el maletero y 300W, la calidad de sonido es bastante buena.

La cantidad de huecos es correcta en las plazas delanteras, no en las traseras, donde brillan por su ausencia. Además la calidad de los plásticos también baja. La banqueta trasera no se reclina, tampoco puede moverse longitudinalmente, lo que impide ampliar la capacidad del maletero. Tampoco encontramos asideros en el techo.

A pesar de estos reproches, el Seat Arona aprovecha bien el espacio interior y ofrece niveles de confort muy correctos a los pasajeros.

Conclusión

Nos encontramos ante un modelo muy equilibrado que combina la agilidad de un urbano con la capacidad de carga y habitabilidad de un compacto. Aunque su terreno favorito es la ciudad su comportamiento en carretera es más que correcto, lo que le sitúa en una posición muy interesante. Si a eso le sumamos un diseño atractivo y un precio ajustado podemos estar ante un nuevo superventas para la marca.

Valoraciones:

Diseño: 7.8
Espacio interior y maletero: 7
Motor, cambio y prestaciones: 8
Consumo y ecología: 7.8
Confort y terminación: 7.5
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante: 7.8
Precio: 8

Puntuación final: 7.73

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