Prueba del nuevo Nissan Leaf 40kWh Tekna: Llega una nueva era

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Esta segunda generación del Nissan Leaf se caracteriza por tener un diseño atractivo.
Esta segunda generación del Nissan Leaf se caracteriza por tener un diseño atractivo.

El nuevo Nissan Leaf, a la venta desde principios de 2018, es –sin duda- uno de los modelos más avanzados que existe en el mercado. De hecho, tras poder conducirlo durante una semana, la sensación que te queda es la de haber llevado un coche futurista, un modelo adelantado a su tiempo, un vehículo que hace que el resto de modelos convencionales de combustión parezcan de otra época.

En este sentido, lo más llamativo del nuevo Leaf es su sistema de propulsión eléctrica, que ha mejorado mucho –en autonomía y prestaciones- respecto al Leaf de primera generación. Sin embargo, este modelo no sólo es llamativo por el motor eléctrico.

También por soluciones como el ‘e-pedal’, que tras un período de aprendizaje es sobresaliente, o un nivel 2 de conducción autónoma que ayudan en gran medida a la conducción. Analicemos ahora cada uno de los aspectos de este modelo.

Diseño atractivo

Una vez que estamos junto a él, lo primero que nos llama la atención es su diseño. ¡Por fin, los fabricantes japoneses han hecho un eléctrico atractivo! Atrás queda ya el diseño del Leaf de primera generación que, entre nosotros, no tenía una estética especialmente llamativa.

Pese a que compite en la categoría de los compactos el Leaf ronda los 4,5 metros de largo.

Pese a que compite en la categoría de los compactos el Leaf ronda los 4,5 metros de largo.

Ahora todo ha cambiado y su diseño está cuidado. Llaman la atención, por ejemplo en esta versión probada con el acabado Tekna, los grupos ópticos de led, tanto los delanteros como los traseros; la parrilla sin necesidad de tomas de refrigeración; la zaga con un pilar C en un color diferente al de la carrocería; los faros traseros de tintes futuristas; las llantas de 17 pulgadas de original diseño…

Llega el momento de sentarnos en su interior. Y una vez dentro, aquí tenemos alguna que otra contradicción. Y esta no es otra que el predominio de su origen japonés. Mientras que la mayoría de los fabricantes están optando por la supresión de la mayoría de los botones y mandos físicos –sustituyéndolos por botones táctiles-, en el nuevo Leaf se demuestra que los japoneses no están tan cerca tan a favor de esta transformación.

Y en este sentido, que puede haber gente que esté a favor y en contra, desde aquí pensamos que en un coche que está adelantado a su tiempo, por un lado debería tener menos botones y, por otro, la mayoría de esos mandos deberían ser táctiles.

Sí nos llama la atención el interior por…

Como contrapartida, sí llaman la atención otros elementos del interior del Leaf. El primero de ellos es el cuadro de instrumentos, mitad digital; mitad analógico. Nissan lo ha dividido en dos partes, la de la izquierda –más vanguardista- con información relacionada con la autonomía, la entrega de potencia, el consumo instantáneo… Y la de la derecha –más tradicional- con un velocímetro convencional…

También muy llamativo es el botón de arranque. No tanto por su funcionamiento, que es el mismo que el del resto de botones, sino por su diseño. Entre otras cosas porque incorpora el símbolo universal de encendido y apagado, lo cual ya nos anticipa que estamos ante un coche de otra era.

El botón de arranque deja claro que estamos ante un eléctrico.

El botón de arranque deja claro que estamos ante un eléctrico.

Y todo ello se confirma cuando observamos la atípica ‘palanca de cambios’. En realidad, más que una palanca de cambios es un selector que permite elegir entre ‘P’ –para la parada-, R –para la marcha atrás-, N –para el punto muerto- y D o B –para iniciar la marcha-.

Otro pequeño botón, que pasa desapercibido pero que es muy interesante –luego lo contaremos con más detenimiento- es el e’e-pedal’, que permite olvidarse del freno prácticamente para siempre.

Más grande que un compacto

Otro aspecto a destacar en el Nissan Leaf es su tamaño. Entre otras cosas porque presenta unas dimensiones poco comunes para lo que suele estilarse en el mercado. Por sus formas, con una carrocería de cinco puertas con portón, está claro que estamos ante un compacto.

La palanca del cambio tiene un diseño llamativo y original.

La palanca del cambio tiene un diseño llamativo y original.

Sin embargo, mientras que la mayoría de los compactos (un Golf, por ejemplo) se sitúan entre los 4,2 y 4,3 metros de largo, el Leaf llega hasta casi los 4,5 metros. Por tanto, estaríamos hablando de 20 centímetros más de longitud que la referencia del segmento. Curiosamente, esta mayor longitud es una tendencia entre las últimas novedades de fabricantes japoneses. Otro ejemplo en este sentido es Honda que ha hecho algo similar con el Civic lanzado en 2017.

Plazas delanteras amplias

¿Y esto en qué se traduce? Pues en un gran espacio interior, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Delante los ocupantes tienen una anchura para los hombros de 139 centímetros y una distancia libre al techo de 102 centímetros. Ambas medidas –sobre todo la altura libre- son buenas. Por tanto, dos adultos viajarán con total confort.

Y detrás, los ocupantes traseros cuentan con una anchura de 130 centímetros. Y una altura libre al techo de 88 centímetros. Aquí, estas dos cifras son más modestas. Un Honda Civic –que tiene un tamaño similar- ofrece 140 centímetros de anchura y 91 centímetros de altura libre al techo.

El puesto de conducción tiene demasiados mandos y los plásticos negros lacados podrían tener un acabado mejorable.

El puesto de conducción tiene demasiados mandos y los plásticos negros lacados podrían tener un acabado mejorable.

Esto quiere decir dos adultos podrán viajar detrás con total confort. Sin embargo, no tendrán un espacio libre excesivo. Sobre todo en el espacio para la cabeza, ya que si superan los 1,80 metros entonces dispondrán sólo de unos 4 o como mucho 5 centímetros para la cabeza.

En cambio, los ocupantes traseros sí dispondrán algo más de espacio para sus rodillas –unos 8 o 9 centímetros libres-, pero, por el contrario, no podrán meter los empeines de los pies bajo el suelo del asiento delantero.

Menos espacio para la plaza central

Además, existe un túnel elevado en la mitad de las plazas traseras –similar al túnel de transmisión- de las versiones 4×4 que reduce el espacio para la quinta plaza.
En resumen las plazas traseras son razonablemente buenas, aunque no sobresalientes para el tamaño del coche. Y la quinta plaza sólo es ocacional.

Maletero capaz

En cuanto al maletero, este presenta 435 litros. Si bien es cierto que no es una de las mejores medidas de la categoría. Por ejemplo, un Honda Civic, con 4,51 metros, ofrece una capacidad de carga de 478 litros; sí hay que señalar que para ser un espacio de carga que tiene que convivir con las baterías, sí es una medida buena.

Doble toma para cargas 'convencionales' y cargas rápidas.

Doble toma para cargas ‘convencionales’ y cargas rápidas.

Eso sí, tienes que tener en cuenta que parte de este maletero queda inutilizado por la ‘incomodidad’ de tener que llevar los dos cables ‘el de carga rápida’ y el de ‘carga normal’ dentro del maletero, lo que resta espacio y puede resultar algo sucio al estar siempre en contacto con el suelo.

En marcha

Llega el momento más esperado, el de iniciar la marcha. Apretamos el botón de contacto y ¡voilá! el Leaf está encendido y listo para comenzar el recorrido. Y aquí viene la primera sorpresa: ¡el silencio!

Si bien es verdad que al dar marcha atrás, el coche emite un sonido más potente y llamativo y que, cuando circulamos a baja velocidad, existe un pequeño zumbido; lo cierto es que cuando nos desplazamos en ciudad no se oye nada de nada.

Con el 'e-pedal' nos hemos olvidado del freno casi por completo.

Con el ‘e-pedal’ nos hemos olvidado del freno casi por completo.

De hecho, lo que sí oiremos será todo lo que nos rodea, para bien y para mal. Esto quiere decir que cuando estamos parados en un semáforo podemos escuchar el sonido de los pajaritos; pero también que si un vehículo de gran tonelaje nos rebasa, la sensación de, como mínimo, sorpresa será inevitable.

Gran aceleración

Junto a su silencio, llama la atención –y mucho- sus prestaciones. Sobre todo en lo que aceleración se refiere. Para hacernos una idea, este nuevo Leaf acelera de a 100 km/h en 7,9 segundos. Esta cifra es aproximadamente medio segundo más rápida que la que consigue un coche convencional de gasolina con una potencia similar.
Conviene recordar en este sentido que el Leaf cuenta ahora con un motor más potente. En concreto hablamos de un generador eléctrico de 110 KW (unos 150 CV) que logra una sobresaliente cifra de par (320 Nm) disponible, además, desde el primer momento.

Precisamente esta buena cifra de par es la que consigue la gran aceleración que se aprecia, sobre todo, en las salidas desde parado, que son fulgurantes y en las aceleraciones en glorietas o en curvas lentas. Ahí, en estas circunstancias, el Leaf da lo mejor de sí mismo. Es tan llamativa la aceleración que incluso si tenemos el volante girado y aceleramos al máximo entrará en vigor la electrónica para evitar pérdidas de tracción.

El gran invento del e-pedal

Otra de las innovaciones del nuevo Leaf es el e-pedal, que a nosotros nos ha parecido magnífico. Tanto nos ha gustado que durante una semana apenas hemos tocado el pedal del freno (que no desaparece).

Eso sí, hay que señalar y dejar bien claro que requiere un período de adaptación. Entre otras cosas porque si sueltas el acelerador de repente, la retención es tan brusca que parece que se ha frenado de forma contundente. Basta señalar en este sentido que cuando se suelta el acelerador las lunes de freno se encienden, lo que nos parece muy acertado para evitar impactos por alcance.

El cuadro de instrumentados es mitad digital, mitad analógico.

El cuadro de instrumentados es mitad digital, mitad analógico.

Por tanto, para evitar esas brusquedades, lo mejor es dosificar el acelerador, tanto a la hora de presionarlo como a la hora de soltarlo. De esta manera, podremos acelerar y ‘frenar’ de forma suave y siguiendo el ritmo del tráfico. Además, en caso de que sea necesario, ante un imprevisto, podemos seguir utilizando el freno, un freno –eso sí- que tiene un tacto diferente y que en algunos momentos nos puede parecer que el pedal se hunde demasiado.

ProPilot

En cuanto al ProPilot desde aquí no nos parece tan revolucionario. Es un control de crucero adaptativo que mantiene la distancia con el vehículo de delante, acelerando y frenando, y ayuda a girar el volante. Es decir, si soltamos las manos del volante rápidamente nos dirá que tomemos el control del vehículo, aunque sí es que es cierto que puede hacer la conducción más cómoda y relajada. En definitiva, un nivel 2 de asistencia a la conducción.

La autonomía

En cuanto a la autonomía, este nuevo Leaf cuenta con una batería de 40 kWh. Es decir tiene más capacidad que el Leaf de generación anterior que ofrecía 30 kWh. Esta batería va situada bajo los asientos delanteros y, sobre todo, bajo los traseros.

Este aumento de la batería ha permitido a Nissan ampliar la autonomía. En concreto, según anuncia la firma de japonesa, este Nissan Leaf tiene una autonomía de 378 kilómetros en ciclo NEDC.

Nosotros, en nuestra prueba, la mayor autonomía que hemos conseguido es de entre 260 y 270 kilómetros. De todos ellos, unos 100 se han realizado por autovía a una velocidad de entre los 80 y 100 km/h y con el aire acondicionado y calefacción apagados. Por tanto, nuestro consumo aproximado ha sido de unos 15,3 kWh cada 100 km.

Por ello, desde aquí pensamos que la cifra de autonomía lograda por Nissan es prácticamente imposible de conseguir en la vida real. Eso sí, lograremos más autonomía cuando más circulemos por ciudad. Y lo contrario, es decir tendremos menos autonomía, si nos desplazamos principalmente por autovías.

Tiempo de carga

Aquí viene el talón de Aquiles del nuevo Leaf. El tiempo de carga. Al tener más capacidad las baterías, también requiere más tiempo de carga. Por este motivo, el Leaf, como solución, ofrece justo encima del emblema de la marca dos tipos de conectores, uno para recarga normal y otro para la recarga rápida.

Comenzando por la recarga normal, estaríamos hablando de una toma de corriente convencional, como la que tenemos todos en el domicilio de 230V y 16 Amperios que suma una potencia máxima de 3,6 kW. Con este tipo de recarga, el tiempo estimado para un Leaf es enorme: en torno a las 16 horas.

En el caso de que tengamos la posibilidad de cargarlo en un enchufe de corriente trifásico que –como los que hay en los centros comerciales- que rondan los 8kW estaríamos hablando de unas 7 horas de tiempo de carga.

La pantalla central se nos antoja algo pequeña para un coche tan tecnológico.

La pantalla central se nos antoja algo pequeña para un coche tan tecnológico.

Y por último está la opción más rápida, que son los puntos de recarga ultrarrápida que existen en España. Por ejemplo, en este sentido de momento Nissan permite recargar todos los eléctricos en sus concesionarios de manera gratuita.

En estos puntos, por ejemplo donde los recargamos nosotros –Nissan Reicomsa, en Coslada- el logramos recargarlo un 53% en 1 hora y 15 minutos. De ahí que sobre dos horas y media podríamos tener una recarga completa. Este sistema recargó con una tensión de carga de 383V y una corriente de carga de 48A.

Conclusión

Estar al volante del Leaf durante una semana nos ha encantado. Ha sido una experiencia sobresaliente que hará que todos los coches que conduzcamos a partir de ahora nos parecerán de otra época. Destaca principalmente por su agilidad, buena habitabilidad y la mejora en autonomía, que permite recorrer unos 260 kilómetros con una sola carga.

Sin embargo, desde aquí seguimos pensando que es un coche adelantado a su tiempo. Que todavía tiene un precio elevado y que los tiempos de recarga son largos debido a la falta de infraestructuras. Eso sí, la tecnología existe y funciona de maravilla. Por tanto, podemos decir que con el Leaf la utopía del coche eléctrico está más cerca de convertirse en realidad.

Valoración

Diseño: 7,5
Espacio interior y maletero: 7,5
Motor, cambio y prestaciones: 7
Confort y terminación: 7
Equipamiento en seguridad y tecnología: 9
Diversión al volante: 8
Precio: 5

Puntuación final: 7,28

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