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Probamos el Mercedes-Benz Clase B, un monovolumen ‘premium’ que ofrece espacio y comodidad

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Así es el Mercedes-Benz Clase B de 2019.

Esta es la prueba del Mercedes-Benz Clase B de 2019, se trata de un monovolumen totalmente nuevo. Es la tercera generación de este modelo, sustituye a la segunda, que estuvo a la venta entre 2011 y 2018. Tiene un precio de partida de 33.375 euros.

Hoy contamos con el Mercedes-Benz Clase B 200, se trata de la motorización más potente que actualmente hay en la gama con 163 CV. Nuestra unidad también cuenta con el paquete estético AMG Line, esto hace que el precio de este vehículo en concreto ascienda hasta los 37.724 euros.

Con este modelo Mercedes-Benz confirma que no abandona el segmento de los monovolúmenes, uno de los que más se ha visto afectado por el auge de los SUV. Con este Clase B Mercedes-Benz rivaliza contra el BMW Serie 2 Active Tourer o el Volkswagen Golf Sportsvan, aunque el modelo de la estrella es algo más caro que sus rivales.

Diseño y dimensiones

El Mercedes-Benz Clase B mide 4,43 metros de longitud y 1,80 m de ancho. Su altura de 1,54 metros es una las principales características que definen a este modelo como un coche práctico y cómodo.

Se mantiene por debajo de las medidas de un SUV, puesto que no supera el 1,60 m, pero respecto a una berlina o un compacto ganamos aproximadamente 10 centímetros extra. Esto tiene como principal objetivo facilitar el acceso al interior del vehículo.

El Mercedes-Benz Clase B mide 4,43 metros.

Con este punto intermedio de tamaño el objetivo es contar con un modelo amplio en su interior pero que no recurre a una altura excesiva que penalice la dinámica y la estética. Si a las cifras nos limitamos parece que el objetivo se ha cumplido ya que el maletero cuenta con una generosa capacidad de 455 litros.

Respecto al diseño nos encontramos con detalles estéticos que se alinean con los modelos más recientes de la marca. Por ejemplo, el frontal y las ópticas delanteras se asemejan al nuevo Clase A o al recientemente renovado Mercedes-Benz GLC.

En términos generales este Clase B toma el nuevo lenguaje de diseño de la marca de la estrella.

En la parte trasera encontramos unas ópticas quizás algo más personales pero que también se ciñen al concepto actual de Mercedes-Benz con firmas lumínicas de contornos suaves y tecnología led.

A nivel general las líneas del modelo son suaves y progresivas y tienen por objetivo disimular en cierta manera las dimensiones del Mercedes-Benz Clase B. El resultado final es ciertamente satisfactorio, no podemos decir que este vehículo no se asemeja a un monovolumen, porque eso es lo que es, pero tiene una imagen acorde con la imagen de marca que los alemanes quieren proyectar.

Detalle de las ópticas traseras del Mercedes-Benz Clase B.

El paquete estético AMG Line aporta algunos elementos de diseño exclusivos como la parrilla o las entradas de aire del paragolpes delantero. Otro de los elementos que destacan son las llantas de 18 pulgadas que aportan un toque realmente deportivo al conjunto.

Interior y habitabilidad

Los modelos ‘premium’ tienen en el interior su mejor oportunidad para justificar el sobrecoste que implica adquirirlos, en este apartado Mercedes-Benz Es un auténtico especialista. Este Clase B adquiere la misma carga tecnológica y diseño interior que los últimos lanzamientos de la marca, una importante diferenciación que no está muy presente en el segmento de los monovolúmenes.

En términos generales el Mercedes-Benz Clase B presenta unos niveles de acabado altos.

La característica más destacada sin duda son las dos pantallas que conforman el sistema de infoentretenimiento y la instrumentación. Estas pueden ser de 7 o 10 pulgadas en función de la opción escogida. Estos paneles aportan un toque realmente avanzado y distinguido al habitáculo.

Además, hay que sumar una iluminación ambiental muy lograda que consigue crear una atmósfera realmente confortable, que junto a unos buenos ajustes y a materiales nobles (aunque se abusa del piano black) nos deja el mejor interior que encontraremos en el segmento.

La instrumentación digital aporta un toque realmente distinguido al habitáculo.

Quizás una de las pocas pegas que hemos encontrado es que las entradas USB (cuatro en total) son todas de tipo C, lo que puede provocar que los usuarios menos actualizados encuentren serios problemas a la hora de cargar sus teléfonos móviles.

Por suerte esto es fácilmente solucionable con un adaptador, y el brillante asistente virtual ‘Hola Mercedes’ que se maneja a través de comandos de voz, hace que nos olvidemos de este pequeño pero incomprensible descuido.

Las plazas traseras son muy amplias, los respaldos traseros están ligeramente reclinados.

Tanto las plazas delanteras como las traseras ofrecen una amplitud y una comodidad de primera clase, lo que invita a recorrer kilómetros sin apenas cansancio. La segunda fila de asientos ofrece espacio a raudales y salidas de ventilación propias, lo que acaba de destapar el carácter familiar de este modelo.

En marcha

Los vehículos de Mercedes-Benz siempre se caracterizan por ofrecer una conducción relajada y confortable alejada del toque dinámico que ofrece su principal rival, BMW. Esto no significa que algunos modelos de Mercedes carezcan de un toque deportivo, pero no es el caso del Mercedes-Benz Clase B.

La naturaleza de un monovolumen debe estar orientada casi en exclusivo a la comodidad de los pasajeros, puesto que se presupone que la mayoría de los desplazamientos que realizaremos serán con nuestros seres queridos a bordo.

Dinámicamente el Clase B es claramente un coche cómodo y práctico.

A pesar de contar con el paquete estético AMG Line, lo cierto es que este Mercedes-Benz Clase B consigue ofrecer un comportamiento de lo más tranquilo. En primer lugar, gracias a su suspensión, es convencional, aunque opcionalmente podemos contar con un sistema activo de dureza variable.

Sin embargo, este no parece ser necesario, ya que la buena puesta a punto de la amortiguación permite un buen filtrado de las imperfecciones del asfalto y a la vez ofrece la suficiente firmeza para circular a ritmos razonablemente elevados de manera segura.

El paquete AMG Line aporta cierto aire dinámico, la suspensión tiene un gran ajuste.

La buena insonorización del habitáculo es otro de los puntos que ayuda a viajar de manera relajada en el Clase B. Tanto el ruido aerodinámico como el de rodadura se reducen a niveles realmente muy correctos, además podemos contar con un sistema de audio opcional firmado por Bang Olufssen que rinde a un alto nivel.

El tercer factor que acaba de redondear el concepto de confort y comodidad es la buena visibilidad que tenemos desde el interior. El morro tiene una clara línea baja, lo que permite incrementar los ángulos de visión desde el interior.

Motorización B200

Contamos con el propulsor gasolina B200 de cuatro cilindros, produce 163 CV de potencia y se ofrece con un cambio automático o manual y tracción delantera o total. Nosotros contamos con la opción más cómoda, la caja de convertidor de par y 7 velocidades y tracción delantera.

Tanto el propulsor como el cambio automático tienen un funcionamiento eficaz y suave en todas las situaciones. Además, contamos con levas en el volante, lo que nos permite manejar el cambio de manera manual, responde razonablemente bien, con buenos tiempos de respuesta y transiciones suaves.

El B200 aporta un toque dinámico al ofrecer aceleraciones contundentes, pero también permite conseguir consumos muy correctos.

En lo que a consumos se refiere podemos obtener medias de consumo muy cercanas a los 6 litros, lo que es realmente correcto para un coche de estas dimensiones y esta motorización en concreto. Si pudiésemos contar con un sistema de microhibridación podríamos acercarnos a cifras más atractivas y además obtener la etiqueta ECO de la DGT.

Otras opciones para mover al Clase B son el B 180, gasolina tetracilíndrico de 136 CV y los B 180 d, B 200 d y B 220 d. Un propulsor diésel con tres niveles de potencia, 116, 150 o 190 CV de potencia.

Conclusión

El Mercedes-Benz Clase B se convierte en una de las opciones más recomendables para aquellos conductores que buscan espacio y comodidad pero que no están dispuestos a sucumbir a la moda SUV.

Aporta el toque premium al que nos tiene acostumbrados la marca, lo que permite apuntar a un perfil de cliente muy concreto, que esté dispuesto a asumir el sobrecoste.

Dinámicamente nos encontramos con un coche cómodo y fácil de conducir, pero que cuenta con un propulsor que permite viajar a ritmos elevados sin disparar el consumo.

El interior es muy tecnológico, pero no entendemos por qué todas las entradas USB son de tipo C, cuando no todos los usuarios de Smartphone utilizan todavía este estándar.

Valoración

Diseño: 8
Espacio interior y maletero: 9
Motor, cambio y prestaciones:8
Confort y terminación:8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante:6
Precio: 7

Puntuación final: 7.71

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