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Probamos el nuevo Mazda 3 Skyactiv-G 122 CV, un compacto que sube de categoría y presume de etiqueta ECO

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Así es el Mazda 3 de 2019.
Así es el Mazda 3 de 2019.

Hoy probamos el nuevo Mazda 3, se trata de la cuarta generación del compacto japonés, que promete subir de categoría para acercarse de manera casi definitiva a los modelos ‘premium’. Emplea una plataforma totalmente nueva y está disponible en dos carrocerías, sedán o berlina. Hoy probamos la versión de 5 puertas con el motor gasolina 2.0 Skyactiv-G de 122 CV y cambio manual.

Con este motor, el Mazda 3 obtiene la etiqueta ECO gracias al sistema de microhibridación que incorpora, además esta tecnología promete reducir los consumos por lo que puede ser una alternativa interesante a los vehículos híbridos tradicionales.

El Mazda 3 sube de categoría y por tanto, también de precio. Arranca con esta motorización desde los 23.415€ sin descuentos ni promociones, por lo que supera por ejemplo los 21.320€ de un Volkswagen Golf o los 19.448€ de un Ford Focus. Aun así, el Mazda 3 cuenta con un equipamiento de serie muy generoso y unos acabados interiores mejores que los de estos dos modelos, en comparación con un Mercedes-Benz Clase A, el Mazda es 5.000€ más barato. 

Grande y bajo

Si lo comparamos con otros modelos del segmento, el Mazda 3 es notablemente más largo que sus rivales. Con 4,46 metros de longitud sólo se coloca por debajo del Honda Civic, por lo que supera ampliamente a otros modelos como el Mercedes-Benz Clase A (4,41 metros), el Ford Focus (4,37 m) o el Volkswagen Golf (4,27 m).

El Mazda 3 mide 4,46 metros de largo, es uno de los más grandes del segmento.

El Mazda 3 mide 4,46 metros de largo, es uno de los más grandes del segmento.

En comparación con su predecesor el Mazda 3 apenas varía su longitud, tampoco su distancia entre ejes, que sigue siendo de 4,46 metros. Es por tanto un coche grande y bajo (1,43 metros de altura), lo que beneficia su comportamiento, pero no tanto su habitabilidad.

Nuevo diseño

Si bien las medidas del Mazda 3 no varían respecto a su anterior generación, el diseño ha sufrido un cambio radical. Se trata del lenguaje de diseño de la marca, se denomina Kodo, y pretende convertir los modelos de Mazda en una extensión del propio conductor.

Sea así o no, lo cierto es que el Mazda 3 atrae muchas miradas, su peculiar zaga y unos laterales con varios volúmenes le permiten desmarcarse del concepto tradicional del compacto, generando con ello opiniones muy dispares.

El Mazda 3 es un coche con una gran personalidad, sus volúmenes laterales lo dejan claro.

El Mazda 3 es un coche con una gran personalidad, sus volúmenes laterales lo dejan claro.

Mientras el frontal no genera ninguna duda, con un tamaño generoso y unas líneas realmente acertadas, la caída del techo en la parte trasera no parece convencer a todo el mundo. Y es que, aunque sabemos que sobre gustos no hay nada escrito, lo cierto es que la imagen del Mazda 3 es realmente futurista, con el lógico desconcierto que ello genera.

Personalmente he de reconocer que la zaga de este modelo japonés no era de mi agrado en un principio, sobre todo antes de ver el coche en persona. Supone un cambio muy arriesgado, que quizás se salta algún paso en la evolución lógica del diseño de la marca.

Desde la parte trasera el Mazda 3 no tiene un aspecto tan arrebatador, sin embargo acaba siendo extrañamente atractivo.

Desde la parte trasera el Mazda 3 no tiene un aspecto tan arrebatador, sin embargo con el tiempo acaba siendo extrañamente atractivo.

Sin embargo, y en esto también puedo ser totalmente sincero, el hecho de convivir con el coche durante unos días ha hecho que mi visión cambie notablemente. Por supuesto la parte delantera me sigue pareciendo impecable, y por tanto mejor. Pero la zaga parece combinar extrañamente bien con el carácter del coche, y a la gente le gusta.

Revolución en el interior

Mazda no trata de ocultar su intención por equiparase a las marcas ‘premium’, lleva siendo uno de los principales argumentos en sus últimos lanzamientos, y es evidente que este Mazda 3 sube de categoría.

Uno de los puntos en los que resulta más evidente es el diseño del interior, que se actualiza profundamente para ponerse a la altura de sus rivales alemanes. Este Mazda 3 se parece en poco o nada a sus hermanos CX-3, CX-5 o Mazda 6.

El interior tiene un diseño mucho más actual y elaborado, los materiales son de muy buena calidad.

El interior tiene un diseño mucho más actual y elaborado, los materiales son de muy buena calidad.

La disposición de los elementos se mantiene, con una pantalla en lo alto del salpicadero que se acciona desde el túnel de transmisión, el panel sigue sin ser táctil. Sin embargo, la integración general mejora enormemente, por lo que el resultado final es mucho más convincente, y por qué no decirlo, también más ‘premium’.

Los materiales utilizados sorprenden, contamos con muchas superficies recubiertas con materiales mullidos además de plásticos de buena calidad. Los ajustes son muy precisos y la sensación de solidez es tremendamente agradable. Quizás, las ruedas del climatizador tienen cierta holgura.

La tecnología que está y no se ve

El camino que la automoción ha tomado hacia la autonomía es imparable, debemos hacernos a la idea. De esta manera los fabricantes tienden a incluir cada vez más tecnología para satisfacer las demandas de los conductores, lo que en ocasiones interfiere en exceso entre el conductor y la carretera.

El Mazda 3 se muestra puro en este aspecto puesto que, a pesar de incorporar una carga tecnológica importante, no lo anuncia a bombo y platillo. Su pantalla tiene un tamaño discreto, pero más que suficiente, la instrumentación es digital, pero mantiene un aspecto clásico y no encontramos luces de colores por ningún lado.

El tablero de instrumentos es parcialmente digital, representa perfectamente el espíritu de este coche, clásico, pero totalmente al día.

El tablero de instrumentos es parcialmente digital, representa perfectamente el espíritu de este coche, clásico, pero totalmente al día.

Podemos decir que es un habitáculo sobrio y ordenado pero que, gracias a sus buenos acabados y una disposición muy correcta de los elementos, ofrece una sensación muy positiva para el conductor y su acompañante.

El sistema multimedia funciona de manera correcta, tiene unos diseños en línea con el carácter ordenado del coche y la calidad de los gráficos hace que la consulta de los datos sea cómoda y rápida. La interacción se realiza a través de un mando circular y el sistema es fácil, pero no está tan elaborado como el de un Mercedes-Benz Clase A. Este sistema es compatible con Android Auto y Apple Car Play

Los asientos delanteros ofrecen un confort casi redondo, el agarre lateral es también sobresaliente.

Los asientos delanteros ofrecen un confort casi redondo, el agarre lateral es también sobresaliente.

La instrumentación es digital, pero parcialmente. Sólo la del reloj central es realmente digital, puesto que puede configurarse de varias maneras. Los diseños son muy limpios, pero quizás se podría configurar de más maneras, tenemos la sensación de que no acaba de sacar todo su potencial.

Uno de los cambios más satisfactorios de este habitáculo es la evolución del sistema HUD, ya que ahora la información se proyecta directamente sobre el cristal del parabrisas, así no depende de una pequeña pantalla de plástico que emerge y desaparece.

Habitabilidad trasera y maletero cuestionados

El diseño de este Mazda 3 consigue causar impacto, sin duda muchos conductores lo elegirán influenciados por este aspecto. Sin embargo, esto afecta a la habitabilidad de las plazas traseras y le resta espacio al maletero.

Las plazas delanteras no ofrecen ningún reproche, el espacio es muy correcto, sobre todo a lo ancho, los asientos por su parte cumplen de manera sobre saliente. La altura del coche es muy reducida, por lo que el acceso es más cómodo en otros modelos.

Las plazas traseras tienen cotas correctas, pero el acceso es algo incómodo

Las plazas traseras tienen cotas correctas, pero el acceso es algo incómodo.

Las plazas traseras, sin embargo, sí tienen un espacio más limitado. La altura de la entrada es bastante baja, lo que obliga a tener cuidado para no golpear con la cabeza al entrar y salir. Una vez sentados la sensación es mejor de lo que cabría esperar, de hecho, si miramos las cotas están todas en la media, tanto por longitud como por altura (71×97 cm).

Por tanto, se trata de una cuestión quizás más psicológica, en primer lugar por el acceso complicado, después por el reducido tamaño de las ventanillas, algo que disminuye la sensación de amplitud interior. Los acabados en estos asientos siguen manteniendo la misma calidad que las plazas delanteras, lo que compensa parcialmente estos aspectos.

El maletero se queda por debajo del de sus competidores directos. Tiene un buen fondo y formas muy aprovechables.

El maletero se queda por debajo del de sus competidores directos. Tiene un buen fondo y formas muy aprovechables.

El maletero sí que es reducido en comparación con el de sus rivales, con 358 litros se coloca en la parte más baja de la categoría, y se ve ampliamente superado por los 420 litros del Honda Civic, el más parecido por longitud total.

Motor microhíbrido Skyactiv-G

El Mazda 3 incorpora un motor atmosférico de cuatro cilindros y 122 CV. Incorpora un sistema eléctrico de 24 V, incorpora una batería adicional que permite prescindir del motor térmico en circunstancias puntuales, lo que permite obtener la etiqueta ECO de la DGT.

Al igual que con el diseño y la disposición interior, Mazda hace las cosas a su manera también en el aspecto mecánico. Así nos encontramos con una tecnología que a día de hoy está casi es desuso, los motores atmosféricos.

El motor Skyactiv-G combina tecnologías de diferentes épocas, es muy progresivo y lineal.

El motor Skyactiv-G combina tecnologías de diferentes épocas, es muy progresivo y lineal.

Se trata de un propulsor que no recurre a la sobrealimentación, normalmente se utiliza un turbo, por lo que toma el aire del exterior a la misma presión que se encuentra en la atmósfera. Esto permite ahorrar costes de mantenimiento, aumentar la fiabilidad y reducir el peso, pero a la vez se pierden prestaciones.

De esta manera, el Mazda 3 Skyactiv-G tiene unas prestaciones correctas, pero que requieren un estilo de conducción que está cayendo en el olvido. Me refiero evidentemente a conducir alto de vueltas, puesto que es a partir de las 4.000 RPM cuando este motor muestra su mejor cara.

Aunque es fácil pensar que esto implica un consumo de combustible elevado, el Mazda 3 consigue medias en torno a los 7 l / 100 km, una cifra correcta y común a otros propulsores que sí utilizan turbo.

Cuando miramos los consumos, el Mazda 3 se coloca en la media de sus rivales.

Cuando miramos los consumos, el Mazda 3 se coloca en la media de sus rivales.

El sistema microhíbrido también ayuda a obtener estas cifras, puesto que permite mantener el motor apagado durante más tiempo en los semáforos y consigue que en periodos de la conducción en los que haya inercia no se inyecte combustible en los cilindros. También cuenta con un sistema de desconexión de cilindros, por lo que, si la demanda de aceleración es baja, sólo trabajan dos de los cuatro.

A finales de este año Mazda presentará su motor Skyactiv-X, un propulsor del que se lleva mucho tiempo hablando y que promete avances técnicos importantes. Tendrá una potencia en torno a los 180 CV, será gasolina, pero utilizará un sistema de combustión capaz de utilizar o no la chispa de la bujía en función del régimen del motor. Esto en teoría combina lo mejor del diésel y la gasolina, sin embargo de momento poco o nada se sabe del comportamiento del nuevo motor.

Comportamiento del Mazda 3

Este es el aspecto que más nos ha convencido del compacto japonés. Si la impresión exterior es cuanto menos llamativa, y la sensación interior es digna de un modelo alemán, en marcha las conclusiones todavía mejoran más.

Este Mazda 3 es un coche diseñado para circular principalmente por carreteras, y si estas tienen curvas, mejor. El tacto de la dirección es muy preciso y suficientemente directo, los recorridos del cambio manual son de los mejor del mercado, cortos y precisos, y el tacto del freno es duro, lo que permite dosificar de manera muy correcta la frenada.

Las llantas de 18" del acabado Zenith combinan perfectamente con el 'Soul Red' de la carrocería.

Las llantas de 18″ del acabado Zenith combinan perfectamente con el ‘Soul Red’ de la carrocería.

La nueva plataforma ofrece una rigidez irreprochable y las suspensiones tienen una configuración firme, que permite realizar cambios de apoyo sin ningún balanceo intermedio. Es cierto que el motor no es explosivo, pero todo el conjunto permite disfrutar mucho de una conducción alegre.

La pega llega en ciudad, los amortiguadores son firmes, por lo que los badenes y demás obstáculos se sienten bastante, sobre todo en el eje trasero. El filtrado por su parte es bueno, por lo que las impurezas menores del asfalto no revisten problema alguno.

Es un coche tremendamente estable, con un aplomo digno de modelo con un tamaño superior. En ciudad es algo más duro, pero aún así cóomodo.

Es un coche tremendamente estable, con un aplomo digno de modelo con un tamaño superior. En ciudad es algo más duro, pero aún así cóomodo.

Las ayudas a la conducción son eficaces y no demasiado intrusivas. El sistema de mantenimiento de carril puede incluso corregir la dirección para evitar que nos salgamos del mismo, aunque es una opción que se puede desactivar. El control de crucero adaptativo funciona muy bien, sin embargo, no cuenta con un sistema de centrado activo, por lo que solo interviene en la dirección cuando estamos a punto de abandonar el carril.

Conclusión

El Mazda 3 es un compacto diferente a los demás, tanto por diseño como por mecánica.Combina a la perfección la simplicidad de lo clásico con una gran carga tecnológica. No ofrece modos de conducción porque su configuración está lo suficientemente bien equilibrada, es un coche hecho para arrancar y conducir, sin pasos intermedios innecesarios.

Mazda es una marca peculiar, esperemos que nunca deje de serlo. El Mazda 3 es un producto muy recomendable.

Mazda es una marca peculiar, esperemos que nunca deje de serlo. El Mazda 3 es un producto muy recomendable.

El motor ofrece unos consumos ajustado y encima obtiene la etiqueta ECO de la DGT, es cierto que su potencia no asusta, pero estirando bien sus marchas nos ofrece una agilidad más que suficiente en cualquier situación. Su precio es algo elevado, pero estamos accediendo a un coche con un nivel de equipamiento y acabado de lo mejor del mercado.

 

Valoración

Diseño: 9
Espacio interior y maletero: 7
Motor, cambio y prestaciones: 8
Confort y terminación: 9
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante: 8
Precio: 7.8

Puntuación final: 8.11

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