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Prueba del Kia Stinger GT 3.3 T-GDI 375 CV 4×4: dominar la ‘autobahn’ ya no es un lujo

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Kia Stinger GT 3.3 T-GDI 375 CV.
Kia Stinger GT 3.3 T-GDI 375 CV.

Si hablamos de Kia es fácil que los primeros conceptos que lleguen a nuestra cabeza estén relacionados con el ahorro y la practicidad, después de Rafa Nadal, evidentemente. Sin embargo, el Kia que probamos hoy se desmarca ligeramente de este discurso.

Su motor no es modesto, de hecho tiene 370 CV; tampoco es un coche pequeño, mide 4,83 metros de largo, y su diseño produce una pregunta unánime entre los curiosos: ¿de verdad es un Kia?

Estas son solo algunas de las sensaciones que desprende el Kia Stinger GT, una berlina al más puro estilo Gran Turismo que tiene dos objetivos muy claros: ir a por los alemanes y ‘sacar pecho’.

Kia Stinger GT 3.3 T-GDI 375 CV.

El concepto de berlinas lujosas y deportivas era hasta hace poco tiempo algo reservado a los fabricante bávaros, además si la tracción es trasera el colectivo desaparece y destaca sólo un nombre propio, BMW.

La apuesta de Kia con el Stinger es clara, demostrar de lo que es capaz una marca que en diez años ha dado un salto de calidad cuanto menos, respetable. Kia no espera que este modelo sea un superventas, el objetivo es cambiar la percepción que muchos conductores tienen sobre la marca.

Kia Stinger.

Desde sus inicios el Stinger fue desarrollado con el comportamiento dinámico como prioridad. Cuenta con tracción trasera en sus versiones menos radicales. Aunque este acabado GT opta por la tracción integral. En el interior el nivel de acabado también sube varios escalones, sin embargo, este modelo sigue siendo un Kia y el precio es uno de sus puntos fuertes, sin duda.

La pregunta a la que nos enfrentamos por tanto es realmente simple ¿puede este Kia Stinger GT estar al nivel de un BMW 440i xDrive Gran Coupé o un Audi S5 Sportback costando varios miles de euros menos? Vamos a comprobarlo.

Precios y potencias

El Kia Stinger GT cuesta 54.150€. Es un precio elevado, más para un Kia, estamos de acuerdo, pero todo cobra sentido cuando abrimos el capó. Nos encontramos ante un motor V6 biturbo que proporciona 375 CV, esto se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 4,9 segundos y una velocidad máxima de 270 km/h.

Kia Stinger.

Son cifras muy respetables, el que diga lo contrario padecerá el temido mal del ‘marquismo’. Si pertenece a este grupo no se preocupe, todavía tenemos más argumentos para intentar hacer que cambie de opinión, antes veamos qué ofrece el bloque alemán y lo más importante, por cuánto lo ofrece.

El BMW 440i es el coche menos potente de esta pequeña comparativa improvisada, cuenta con un motor de seis cilindros en línea de 326 CV.

Sin embargo pesa menos que nuestro coreano, por lo que la cifra de aceleración es muy similar, 5 segundos para el 0 a 100. La velocidad máxima se limita electrónicamente a 250 Km/h. El precio de venta al público es de 61.700€, unos 7.000 euros por encima del Kia.

Kia Stinger.

El Audi S5 Sportback es el coche más deportivo, su motor V6 genera 354 CV, gracias a él consigue acelerar de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos. Gana al Kia por dos décimas y cuesta 23.910 € más, es un triunfo algo costoso.

Diseño

Llegamos al punto más subjetivo a la hora de hablar de un coche. En mi opinión este Kia Stinger luce realmente bien. El simple hecho de medir 4,8 metros aporta una presencia notable, en el ancho ocurre lo mismo, 1,83 metros imponen. Además es un coche con una línea estilizada, gracias sobre todo a la caída del techo.

El frontal es muy imponente, con una calandra que algunos consideran exagerada, no es mi caso. En la parte baja del parachoques encontramos dos entradas de aire verticales, otro gran acierto por parte de Kia, su función es además de estética, aerodinámica, por lo que se muestran muy útiles para enfriar los frenos.

Kia Stinger.

Los faros por su parte son también grandes y alargados, con unas luces diurnas originales y elegantes. Los intermitentes tienen forma de ‘cubito de hielo’ algo ya típico en la marca. Las ópticas son Full Led, de noche se agradece.

El capó es realmente largo, recuerda de alguna manera a coches más clásicos que albergaban grandes motores en el vano, el V6 T-GDi tampoco es que se quede corto. Otro parecido razonable es con los muscle car americanos, que también tienden a alargar el ‘morro’.

Kia Stinger.

El primer error notable está en también en el capó. Los ‘respiraderos’ no son más que embellecedores realizados en un plástico que desmerece la imagen exterior, aunque desde lejos dan el pego, para qué mentir.

Tampoco coincido con los diseñadores de Kia a la hora de ver los retrovisores, el baño cromado no acaba de encajar con mis gustos, y no soy el único.

El lateral de este coche es un regalo para la vista, sobre todo por la línea del techo de la que ya hemos hablado. Es un coche musculoso, con unos pasos de rueda abultados que le dan la presencia que requiere. Encontramos en la parte baja la salida de aire de los frenos, otro acierto estético a mi parecer.

Kia Stinger.

Si nos fijamos en la parte trasera del coche nos encontramos con una zaga bien estilizada, los faros se unen de manera horizontal, es algo que ya hemos visto en otras marcas.

Las cuatro salidas de escape avisan del calibre de este vehículo, el falso difusor también resulta agradable a la vista. Quizás se eche en falta un pequeño spoiler retráctil, pero no es algo significativo.

Lo que no termina de encajar es un catadióptrico que hace ‘esquina’ entre los faros traseros y el lateral del coche, su único propósito es reflectante, la cosa cambiaría si se iluminase. Repito que sólo es mi opinión, espero que Peter Schreyer no lea esto…

El Stinger es un coche que causa impacto, Kia debe estar muy contenta con el resultado. Su presencia es muy notable y tiene una mezcla de deportividad y elegancia que engancha.

Es cierto que sus rivales alemanes tienen mucho estilo y cuentan con ese ‘aura’ premium, pero no justifica la diferencia de precio, aunque es cierto que algunos materiales son de mejor calidad en el caso del Audi y el BMW.

Comportamiento

Llegamos al punto más interesante, el que realmente importa, vamos a hablar de cómo se comporta este Stinger cuando subimos el ritmo.

Lo primero que diremos es que este Kia cuenta con cinco modos de conducción, seleccionables desde una rueda ubicada detrás del poco de cambio. Del smart, eco y confort poco tenemos que decir, son cómodos y el funcionamiento del coche es suave, la suspensión variable hace el viaje muy confortable, además la insonorización del habitáculo es muy buena.

Kia Stinger.

Lo interesante llega en lo modos sport y sport +. La respuesta del acelerador se agudiza, la dirección adquiere un toque más firme y el cambio eleva sube más de revoluciones antes de cambiar.

En el modos sport + el control de tracción se desconecta parcialmente para permitir ligeros deslizamientos, después interviene para mantener el coche bajo control.

Este Stinger corre mucho y bien, el empuje del motor es muy progresivo, gracias en parte a los dos turbos con los que cuenta. El primero refuerza la zona baja del cuentavueltas, el segundo ‘aprieta’ cuando el motor entrega lo mejor de sí, en torno a las 5.000 vueltas.

La tracción total no es permanente, por defecto entrega más par al eje trasero y cuando es necesario transfiere parte de la fuerza del motor al delantero.

Kia Stinger.

Funciona muy bien, la sensación de adherencia es casi total, aunque la transición que realiza el diferencial al transferir par al eje delantero es algo brusca.
Es un coche ágil, que se siente realmente cómodo en carretera a velocidades de crucero elevadas. Su gran anchura le permite lograr una estabilidad muy buena que transmite confort y seguridad al conductor a partes iguales.

Cuando la carretera se retuerce las noticias siguen siendo muy buenas, nos lo podemos pasar muy bien enlazando curvas a un ritmo considerable. Cuando queremos elevar algo el listón empieza a ser más necesaria la habilidad del conductor, me explico.

Kia Stinger.

Este coche pesa 1.900 kilos, son bastantes, aproximadamente 200 más que los compañeros alemanes que estamos tomando de referencia.

Cuando la carretera es recta esto no supone ningún problema, la potencia sobra por lo que no hay de qué preocuparse. La pega llega al realizar virajes más acusados, las inercias son bastante notables aunque los frenos firmados por Brembo cumplen sobradamente.

La suspensión podría ser algo más firme en los modos deportivos ya que percibimos algunos balanceos al afrontar curvas cerradas a velocidad elevada. Por otro lado, la caja de cambios demuestra que le falta algo de garra cuando subimos el ritmo, son varias las veces que al pedir una reducción de marcha con las levas no obtendremos respuesta, la configuración es algo conservadora.

Kia Stinger.

Podemos decir entonces que aquí llega la diferencia más acusada con los rivales alemanes. Cuando llevamos el coche a situaciones más cercanas a sus límites nos encontramos con un modelo que responde bien y de manera deportiva, pero que no cuenta con esa chispa de agilidad casi innata de la que gozan el S5 y el 440i.

Sin embargo, el Kia Stinger demuestra unas capacidades dinámicas sorprendentes que solo se verán sobrepasadas de manera muy puntual y en unas condiciones de conducción muy difíciles de alcanzar fuera de un circuito, de esta manera la diferencia de precio a favor del Kia vuelve a ser un factor que complica realmente la respuesta al enigma que venimos tratando.

Acabados y equipamiento

Lo bueno de las marcas asiáticas es que por lo general cuentan con unos equipamientos muy completos, la gran mayoría se incluye de serie y el concepto de los ‘opcionales’ es más testimonial que otra cosa.

Este Stinger no es una excepción. En la versión GT nos encontramos con una larga lista de equipamiento de serie que incluye todos los avances tecnológicos recientes, además de los característicos ‘extras’. Sí, esos que todos aseguramos no necesitar pero que una vez probados se vuelven imprescindibles, véase asientos refrigerados o volante calefactable.

Kia Stinger.

A nivel de acabados la sensación es muy buena, los materiales se muestran nobles y los asientos de piel perforada tienen un tacto muy agradable. Sin embargo, cuando nos fijamos más de cerca nos percatamos de que algunos plásticos y ajustes están por debajo del concepto premium.

Supongo que esto no será ninguna sorpresa, yo también lo esperaba, pero si nos remitimos de nuevo a la diferencia entre facturas finales la cosa se suaviza.

Insisto en que este Kia tiene un interior que está varios niveles por encima de otras modelos de la marca, por lo que el hecho de que la rejilla de la ventilación no sea de metal o el botón de la ventanilla se mueva ligeramente, me parece totalmente compatible con la compra de este coche.

Kia Stinger.

Si comparamos la lista de equipamiento de serie entre los alemanes y el surcoreano la batalla del interior se decanta definitivamente a favor del asiático.

Conclusión

Imagino que algunas de las afirmaciones que he hecho atacan de lleno a la automoción más clásica, y sé que algunas comparaciones no se reducen únicamente a los datos y las cifras. Un coche es mucho más que eso.

Soy el primero en reconocer que conducir un modelo alemán siempre tiene un toque diferente que confirma el bien merecido prestigio de estos fabricantes, sin embargo también creo que se debe reconocer el esfuerzo y el buen hacer de otras alternativas.

El Kia Stinger no es un coche premium, pero tampoco creo que necesite serlo. Es rápido, bonito y elegante. Cuando estamos en su interior nos trata realmente bien y desde fuera causa una impresión muy positiva que genera curiosidad.

Kia Stinger.

No es un coche barato, desde luego que no, pero tiene un precio muy competitivo si lo comparamos con sus rivales más directos, y esto es un hecho.

Es cierto que no es tan bueno como ellos cuando llevamos la deportividad o el lujo al límite, pero creo que está por encima de la media en todos y cada uno de los aspectos.

Su única pega objetiva es el peso y el consumo. Esos 200 kilos de más le penalizan ligeramente en su dinámica y castigan duramente el consumo.

Si somos cuidadosos conseguiremos rondar los 9 litros en carretera, en ciudad la cifra pasa por encima de los 11 y en una carretera de montaña la cuenta sigue subiendo. Se echa en falta por tanto un sistema de start&stop o la desconexión de cilindros. Sus rivales alemanes son bastante más ahorradores, en este aspecto claro.

Kia Stinger.

Quizás la versión gasolina menos potente resulte una elección más equilibrada puesto que rebaja las marcas de consumo y se equipa con tracción trasera, lo que reduce el peso y probablemente haga la conducción más divertida.

Valoración

Diseño: 8.5
Espacio interior y maletero: 8
Motor, cambio y prestaciones: 8.2
Confort y terminación: 8
Equipamiento seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante: 8
Precio: 7.8

Puntuación final: 8.07

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