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Probamos el Honda CR-V Hybrid 2019: amplitud, confort y ecología en formato SUV

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Así es el Honda CR-V Hybrid 2019.

Hoy probamos el Honda CR-V Híbrido, se trata del primer CR-V híbrido que la marca japonesa vende en nuestro continente. Es un SUV de cinco plazas que cuenta con un motor de gasolina de ciclo Atkinson y otro eléctrico, alimentado por una batería de 1 kWh de capacidad.

Este Honda CR-V Híbrido tiene un precio de partida de 34.200€ para la versión de tracción delantera y 40.200€ para la 4×4 que hoy probamos. Si subimos hasta la versión Executive del modelo de prueba el precio final es de 46.850€.

¿Será esta tecnología híbrida tan eficiente en carretera como en ciudad?

¿Será esta tecnología híbrida tan eficiente en carretera como en ciudad?

Como buen híbrido obtiene la etiqueta ECO de la DGT, por lo que no se ve afectado por los episodios de alta contaminación de ciudades como Madrid o Barcelona. También puede acceder a zonas de restricción de emisiones como Madrid Central.

Sin embargo, la tecnología híbrida no enchufable siempre ha levantado dudas entre los conductores, puesto que al abandonar los entornos urbanos perdía bastante efectividad incrementando los consumos y las emisiones. ¿Ocurrirá también en este CR-V Híbrido? Vamos a comprobarlo.

Un claro rival

No es ningún secreto que Toyota lleva años siendo la marca que más ha apostado por los vehículos híbridos en nuestro mercado, el Prius llegó a Europa en 2004, sentando las bases de la actual, y extensa, gama híbrida de Toyota.

De esta manera el Toyota RAV-4 se enfrenta directamente a nuestro Honda CR-V Híbrido, puesto que comparten dimensiones, segmento y forma de propulsión. De momento no hemos probado el Toyota, pero en lo que a precio de partida se refiere el Honda es aproximadamente 1.000€ más caro que el RAV-4.

Si nos ponemos menos estrictos con las dimensiones y la forma de propulsión aparecen otros rivales como el Mitsubishi Outlander PHEV (enchufable), el Toyota C-HR (es más pequeño) o el Kia Niro, que ofrece distintos tipos de propulsión.

El Honda CR-V híbrido por fuera

En los últimos años Honda está apostando por diseños originales que llamen la atención, fue el caso de Civic y es el caso de este CR-V. Puesto que aunque comparte claramente los rasgos de anteriores generaciones del modelo, incorpora formas algo atípicas que llaman la atención.

La parte trasera es muy llamativa.

La parte trasera es muy llamativa.

El frontal está muy recargado, tiene formas voluminosas y musculosas con una parrilla generosa y llena de cromados. Lo mismo para en la parte trasera, es quizás las que más cambia, con unos grupos ópticos enormes que enmarcan claramente la luneta.

Es una imagen general de poderío y presencia, que hace parecer al Honda CR-V más grande de lo que realmente es. Mantiene los 4,60 metros de la anterior generación, a pesar de utilizar una plataforma nueva que incrementa en tres centímetros la batalla.
Es más ancho eso sí, crece 3,5 centímetros hasta el 1,86 m. La altura de 1,68 m es 0,6 centímetros inferior a la del Honda CR-V de 2015.

El Honda CR-V híbrido por dentro

En el interior esa sensación de poderío exterior está intacta, nos encontramos con un habitáculo muy espacioso, que puede incluso recordar al de algún modelo americano. De hecho, este mismo CR-V es el que se comercializa en Estados Unidos, por lo que nos encontramos con un coche muy cómodo y generoso con los espacios.

La calidad de acabados en este acabado tope de gama Executive está muy lograda. Las inserciones en imitación a madera contrastan con el tono oscuro de la tapicería de cuero. No son acabados premium, pero tampoco andan muy lejos. Hay quizás algunas piezas de plástico que podrían ajustar mejor, pero la sensación general es de solidez y precisión.

Buenos ajustes y materiales en el interior.

Buenos ajustes y materiales en el interior.

La postura de conducción es muy relajada y ofrece una altura considerable sobre el resto de vehículos, la visibilidad es muy buena. Los asientos delanteros son muy cómodos y recogen bien, aunque el cuero puede ser algo caluroso en verano.

Las plazas traseras por su parte continúan con esa sensación de espacio, de hecho, contamos con una plaza central que sin ser igual de amplia que las laterales, ofrece una comodidad razonable para desplazamientos no demasiado largos.

Las plazas traseras son muy amplias.

Las plazas traseras son muy amplias.

Este Honda CR-V Híbrido no puede contar con siete asientos como sí ofrecen las versiones de gasolina. Esto tiene su parte positiva en la capacidad del maletero, que asciende a los 497 litros. Esto significa una pérdida de 64 litros frente a los modelos de gasolina, pero de 25 l más que las versiones con siete plazas.

Tecnología omnipresente

Al ponernos a los mandos del Honda CR-V Híbrido vemos como se despliega un arsenal de tecnología futurística que puede descolocarnos de primeras. Lo más atípico y curioso es la ausencia de una palanca de cambios, ni siquiera hay un selector. Gestionamos la marcha a través de tres botones dispuestos en la consola central, que ya nos anticipan el tipo de vehículo al que nos enfrentamos.

Mandos de la transmisión.

Mandos de la transmisión.

El tablero de instrumentos también es de lo más curiosos, cuenta con una pantalla digital en el centro, que muestra en su parte superior una barra con el uso de potencia del motor, así como la recuperación de energía. A los lados hay indicadores del nivel de combustible y de la carga de la batería.

Tablero de instrumentos digital.

Tablero de instrumentos digital.

Es una pena que la pantalla del sistema de infoentretenimiento se antoje algo justa para este coche. Su nivel de definición es bueno, pero su tamaño de 7” es algo limitado para un habitáculo tan grande y una carga tecnológica tan considerable. Los menús también son algo anacrónicos, pero por suerte podemos conectar nuestro dispositivo Android o iOS y disfrutar de Android Auto y Apple Car Play.

Suavidad al volante

Por defecto este Honda CR-V Híbrido ‘arranca’ en modo eléctrico, de esta manera los primeros metros de marcha son de una tranquilidad absoluta. Esta sólo se ve alterada desde fuera por un sonido artificial que alerta a los peatones de nuestra presencia, se puede desactivar para pasar totalmente desapercibidos.

Todas las reacciones de este coche son tranquilas y harmoniosas. El tarado de la suspensión es muy blando, por lo que es muy difícil que las irregularidades del terreno lleguen de forma clara al habitáculo.

Ofrece una sensación de comodidad generalizada.

Ofrece una sensación de comodidad generalizada.

Esto, sumado al peso considerable del vehículo anima a una conducción relajada, pero es que en ningún momento tenemos necesidad de pisar en exceso el acelerador, puesto que parece que incluso le hacemos un favor al planeta al movernos con este Honda, pura paz interior.

De esta manera, tanto en ciudad como en vías de circunvalación la comodidad es total. El tacto del freno es, como en todos los coches híbridos, algo extraño, pero no es difícil acostumbrarse.

Funcionamiento del sistema híbrido

Es en este apartado donde abordaremos la gran incógnita, ¿cómo de efectivo es este sistema híbrido? ¿Cuánto gasta?

Bueno, pues en ciudad es una auténtica maravilla, consigue mantener el motor de combustión apagado una gran parte del tiempo, siempre y cuando conduzcamos sabiendo que tipo de vehículo tenemos y aprovechemos correctamente las inercias.

Sus consumos en ciudad son muy bajos, menos de 5,5 litros.

Sus consumos en ciudad son muy bajos, menos de 5,5 litros.

Así podemos conseguir consumos reales de 5,5 l/100 km, un auténtico chollo ecológico para un vehículo gasolina de estas dimensiones. Además, podemos elegir funcionar de manera 100% eléctrica gracias a un botón situado en la consola central, aunque la limitada capacidad de la batería nos corta el sueño eléctrico aproximadamente a los 2 kilómetros.

Por eso lo mejor es confiar en el sistema inteligente de gestión de los motores, porque realmente parece saber bien lo que hace. Cuando el motor de combustión entra en juego apenas lo percibimos y siempre que llegamos a un semáforo lo hacemos con el motor apagado.

En carretera se defiende muy bien, el motor es algo rumoroso.

En carretera se defiende muy bien, el motor es algo rumoroso.

Parece que el coche adivina cual es nuestro siguiente movimiento, puesto que en ocasiones en las que nosotros apagaríamos el motor de combustión él no lo hace, a los dos kilómetros vemos cómo circulamos en modo 100% eléctrico y nos quedamos extrañados al ver cómo una máquina nos supera tan fácilmente.

Detrás del volante contamos con unas levas que ajustan los cuatro niveles de recuperación de energía, por lo que en entornos urbanos nos vemos bajando levas como si no hubiera un mañana cuando el semáforo se pone en rojo, y disfrutamos al decelerar y ver cómo se va cargando nuestra pequeña batería. Todo esto lo dice alguien que es un amante de los coches ruidosos y rápidos, parece que esto de la ecología nos está comiendo la cabeza a todos…

Es un coche que invita a conducir tranquilo, ofrece unos consumos muy atractivos.

Es un coche que invita a conducir tranquilo, ofrece unos consumos muy atractivos.

En carretera los consumos no se disparan y esto sí es una verdadera alegría. Circulando a velocidades legales podemos mantenernos en ese rango de 5,5 o 6 litros cada cien kilómetros. El motor aquí si se escucha, pero no es incómodo.

Las situaciones más comprometidas son las aceleraciones, incorporaciones, adelantamientos, etc. Contamos con un modo Sport que ofrece una buena respuesta, pero oiremos el motor muy revolucionado a cambio de un empuje simplemente normal.

Es cierto que cuando tenemos la batería cargada y pisamos a fondo tenemos una buena aceleración, ya que se utiliza toda la potencia del motor eléctrico combinada con el térmico, pero si la batería está descargada no contamos con esa especie de ‘KERS’.

Conclusión

El Honda CR-V Híbrido es un coche muy recomendable para familias por su gran habitabilidad y la comodidad que es capaz de ofrecer gracias a unas suspensiones realmente blandas. Por dentro ofrece unas calidades muy agradables.

Este CR-V lleva la eficiencia híbrida un paso más allá, ideal para familias concienciadas con el medio ambiente.

Este CR-V lleva la eficiencia híbrida un paso más allá, ideal para familias concienciadas con el medio ambiente.

Su sistema híbrido es muy eficaz y permite conseguir consumos inferiores a los 5,5 litros cada cien kilómetros, una cifra asombrosa para un coche de este tamaño. En carretera está algo menos cómodo que en ciudad, pero es mucho más efectivo que otras tecnologías anteriores.

Su precio es algo elevado debido al sistema híbrido, pero el ahorro en gasolina puede llegar a compensarlo, aunque tendremos que hacer muchos kilómetros para ello. Su pantalla de infoentretenimiento no nos termina de convencer.

Valoración

Diseño: 8
Espacio interior y maletero: 9
Motor, cambio y prestaciones: 8
Confort y terminación: 8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante: 7
Precio: 7

Puntuación final: 7.85

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