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Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018: “Hola Mercedes… ¿Qué tiempo hará hoy?”

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Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018
Aunque en líneas generales la estética es continuista, el frontal sí tiene un diseño original.

“Es nuestro coche más importante, así que la ocasión bien lo merece”. Quien dice esto a primera hora de la mañana es Juan de la Rocha, el Jefe de Prensa de Mercedes-Benz España, para justificar así el madrugón que implica esta presentación.

Estamos a unas pocas horas de aterrizar en Split (Croacia) para ponernos al volante del nuevo Mercedes-Benz Clase A 2018, la cuarta generación de este modelo que ya está a la venta.

Un compacto de carácter premium del que Mercedes ha comercializado en España entre los años 2012 y 2018 –hasta el mes de marzo- casi 47.000 unidades, cifra que le ha convertido en el Mercedes de mayor éxito de nuestro país.

Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018

El nuevo Clase A recibe una nueva plataforma, aunque mantiene las medidas de su antecesor.

¿Y eso es mucho o poco? Te preguntarás. Pues bien, para ponerlo en su lugar lo comparamos con las ventas del Audi A3 y del BMW Serie 1, sus principales rivales. Y ahí es donde descubrimos que durante todos estos años (2012-2018), el Audi A3 se ha mostrado imbatible (con un total de 66.358 unidades comercializadas), seguido del BMW Serie 1 (50.901 unidades) y del mencionado Mercedes-Benz Clase A (46.320 unidades).

Por tanto aquí, ya tenemos una primera conclusión. Sí, de acuerdo, estamos antes el Mercedes más vendido. Sin embargo, al menos entre los años 2012 y 2018, no ha podido con el Audi A3 ni con el Serie 1. No obstante, sí hay que reconocer al modelo de la estrella que los dos últimos años (2016 y 2017) sí se ha colocado por delante del BMW, como puedes ver en la siguiente tabla.

2012
8.053
8.083
1.230
2013
8.885
7.502
6.789
2014
10.077
7.397
7.144
2015
11.525
7.157
8.234
2016
13.373
8.469
9.552
2017
11.362
9.342
10.758
2018
3.083
2.951
2.613
Total ventas
66.358 unidades
50.901 unidades
46.320 unidades

Conviene tener en cuenta en este sentido que fue a partir de 2012 cuando Mercedes realizó un cambio radical de este modelo puesto que pasó de ‘un día para otro’ de ser un monovolumen urbano a todo un ‘señor’ compacto. De ahí que sus ventas se han ido incrementando con el paso de los años hasta su máximo en 2017 con cerca de 11.000 unidades

Diseño agresivo: su principal reclamo

Una vez junto a él tenemos un doble sentimiento. Por un lado observamos que las formas en general son continuistas, es decir no cambia demasiado. Sin embargo, sí nos sentimos atraídos por el frontal, que es muy diferente. Por ejemplo, cambian, y mucho, los grupos ópticos con faros de led de serie. Unos faros, además, que en opción pueden ser los faros Multibeam led, grupos ópticos que gracias la electrónica y a 18 diodos de leds que se regulan de forma individual permiten proyectar un mejorado haz de luz para aumentar la visibilidad del conductor.

Donde sí hay una transformación radical es en su interior. Y aquí, de todo el conjunto del vehículo, tenemos que quedarnos con un elemento concreto. Hablamos del cuadro de instrumentos, un cuadro que es completamente revolucionario.

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El frontal es el elemento del coche que más cambia respecto a la anterior generación.

¿Y por qué decimos que es innovador? Pues porque en lugar de un cuadro tradicional encontramos dos pantallas digitales unidades entre sí, formando así una gran pantalla de aspecto muy horizontal. De esta manera, el nuevo Mercedes Clase A abandona de forma definitiva los cuadros de instrumentos analógicos. Asimismo, ambas pantallas van al aire, es decir sin capilla, lo que hace que este modelo tenga un aspecto más vanguardista.

Este nuevo cuadro puede tener diferentes configuraciones. De serie, por ejemplo, son dos pantallas digitales de 7 pulgadas. Sin embargo, opcionalmente también se puede incluir una primera pantalla de 7 pulgadas y una segunda pantalla situada en el centro de la consola con 10 pulgadas. Y, por último, está la opción que teníamos en la unidad de pruebas –y la más recomendable- que es la de incluir dos pantallas de 10 pulgadas.

Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018

El interior es completamente innovador con la llegada de dos pantallas unidas y sin capilla.

Otras claves del cuadro es que muestra con una calidad sobresaliente toda la información. Y, además, es completamente personalizable. Se pueden elegir, por tanto, diferentes temas, que muestran la información con diferentes grafismos y colores; varias configuraciones de pantalla… Además, la pantalla de la consola es táctil y permite manejar el menú y agrandar o reducir el mapa, de una forma fácil y sencilla.

Con realidad aumentada

Aun así, el aspecto que nos ha parecido más llamativo es la realidad aumentada en el sistema de navegación. ¿Y cómo funciona?, te preguntarás. Pues resulta que es una combinación de muchos elementos. Primero tienes que empezar por introducir una dirección en el sistema. Así, de esta manera se mostrará el mapa y el itinerario a recorrer.

Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018

La pantalla de navegación ofrece información con realidad aumentada.

Sin embargo, lo más llamativo llega cuando llegas a un cruce o una calle. Ahí será cuando se active la cámara delantera y muestre todo aquello que está delante del vehículo en tiempo real. Y, además, a este vídeo en tiempo real se suman numerosas capas de información, como el número de los edificios en una calle o la dirección a tomar mediante flechas. Sin duda, otro de los aspectos más llamativos de este modelo.

¿Y las calidades?

Si el anterior Mercedes Clase A era criticado por muchos de los plásticos utilizados, podemos señalar que esta nueva generación ha ganado bastantes enteros en este sentido. Los plásticos presentan un mejor aspecto visual y un buen encaje. Y mientras que la pantalla al aire de su predecesor mostraba algunas dudas ante el envejecimiento, esta nueva doble pantalla parece mucho más estable y sólida.

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Aunque ha mejorado mucho, los plásticos lacados adquieren fácilmente la huella de los usuarios.

No obstante, no nos termina de convencer esa tendencia de los fabricantes, una vez más, por incluir el negro lacado en algunas terminaciones de la consola, ya que es un material que puede rallarse y ensuciarse con mucha facilidad.

Habitabilidad: plazas traseras justas

En líneas generales podemos decir que ha mejorado, aunque esta ganancia de espacio es mínima. Su talón de Aquiles sigue siendo las plazas traseras, puesto que sus rivales ofrecen mayor altura libre al techo.

Con la cinta métrica en la mano comprobamos que el nuevo Clase A ofrece una anchura a la altura de los hombros de 140 centímetros. Esta cifra es prácticamente idéntica (+ 1 cm) en relación a la que ya ofrecía el Clase A con la anterior generación, por tanto en este sentido apenas varía. Y si lo comparamos con sus rivales directos, aquí el Clase A presenta unas cifras similares puesto que el Audi A3 dispone de 139 centímetros para los hombros y el BMW Serie 1 suma un total de 138 centímetros para los hombros.

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Su diseño deportivo condiciona su habitáculo. Es más amplio pero sigue siendo uno de los compactos con menos espacio en las plazas traseras.

Llega el momento de analizar la altura libre al techo. En la unidad de pruebas, que contaba con el techo panorámico, hemos podido medir una altura de 97 centímetros. Se trata también de una medida similar (+0,7 cm) a la de la anterior generación y muy parecida, también, a la que ofrecen sus principales competidores.

Detrás es donde hay mayores diferencias. La anchura aquí Aquí sí que hay una mayor diferencia puesto que se ha incrementado alrededor de 2 centímetros respecto a su predecesor para llegar hasta los 135 centímetros. En este mismo apartado, el Audi A3 ofrece 132 centímetros y el BMW Serie 1 135 centímetros, por tanto una vez más ofrece una anchura similar.

Es en la altura de las plazas traseras donde no sale tan bien parado. Nosotros hemos medido 92 centímetros, lo que significa que es unos 0,8 centímetros más espacioso que la generación anterior, y menos habitable que sus principales competidores: Audi A3 (94 centímetros) y BMW Serie 1 (95 centímetros).

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Ahora las luces presentan otra disposición lo que mejora la capacidad de carga.

Una vez sentados detrás, con nuestra altura de 1,82 metros, vemos que nos queda unos 5 centímetros de altura libre al techo y unos 7 centímetros libres para las rodillas. A ello se suma un túnel de transmisión voluminoso. Por tanto y en resumen, el nuevo Clase A mantiene un espacio similar respecto a la generación anterior. Dentro de él no te falta espacio. Pero sí se aprecia que el diseño condiciona mucho la habitabilidad. De ahí que si el usuario busca un compacto premium más espacioso, sus rivales cumplen mejor en este apartado.

Maletero, más espacio

En cuanto al maletero, Mercedes ha mejorado también la capacidad del mismo. Ahora cubica un total de 370 litros. Respecto a su antecesor son 29 litros más. Además, también ha mejorado la boca de carga, ya que Mercedes ha dividido los grupos ópticos traseros, lo que ha permitido ofrecer 20 centímetros más de anchura de carga.

Esta capacidad de carga es muy similar a la que ofrecen sus rivales. En este sentido, un Audi A3 Sportback tiene 380 litros de capacidad y un BMW Serie 1 cuenta con 360 litros de capacidad.

Motores

Para la toma de contacto, hemos empezado con la única variante diésel que hay en el momento de lanzamiento. Se trata del diésel A 180 d, que incorpora un motor de cuatro cilindros con 1.461 centímetros cúbicos y una potencia de 116 CV a 4.000 vueltas con un par de 260 Nm. disponible desde las 1.750 revoluciones.

Sabemos que el diésel está de capa caída y que en este sector un 60% de clientes optan por el gasolina. Sin embargo, nos apetece probar este propulsor en el Clase A por dos motivos. El primero de ellos es porque es de origen Renault. Es decir, este propulsor lo podemos encontrar en la mayoría de los modelos de la marca del rombo.

Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018

Sin duda el aspecto más llamativo es el ‘Hola Mercedes’ que permite mandar órdenes vocales al coche y que éste las interprete.

Y la segunda razón, además, es que es un motor que se fabrica en España, y más en concreto, en la planta de Valladolid. Mercedes, no obstante, en este sentido señala que aunque es un motor Renault ellos lo han adaptado al Clase A introduciendo una nueva centralita, software, turbina… cambiando así las características del motor y reduciendo las emisiones.

Este motor está asociado a un cambio automático de siete velocidades desarrollado por Getrag. Este cambio automático de doble embrague también está presente en la variante de gasolina A 200, con 163 CV. Por el contrario, para la versión más potente de gasolina A 250, con 224 CV, el cambio es también de doble embrague y siete marchas pero se trata de un desarrollo de Mercedes.

Al volante del A 180 d

Comenzamos la prueba con este motor, giramos la llave y… ¡Suena a diésel¡ Esto aunque te parezca obvio a nosotros sí nos llama la atención porque desde Mercedes han insistido mucho en que habían trabajado en el refinamiento. Sí es cierto que el sonido de diésel no está excesivamente presente como en otros modelos pero hay que reconocer que oír, se oye y vibrar, vibra.

Comenzamos a rodar y una vez más, este motor nos causa cierta decepción. Entre otras cosas porque la estética del coche deportiva incita a tener un motor más potente, con más prestaciones.

Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018

Entre el A 180d y el A 200 nosotros pensamos que es más razonable el gasolina, por su mayor refinamiento.

O, al menos, nos hubiera gustado que la gama diésel fuera más variada y que el usuario pudiera escoger entre dos o tres alternativas. Sin embargo, son tiempos de eficiencia en todos los sentidos y Mercedes, por el momento, ha decidido introducir sólo este motor, ya que no confirma que su propulsor de 1,7 litros de gasóleo sea incluido en este modelo.

Sí nos ha gustado la caja de cambios de doble embrague. Pensamos que es bastante rápida, que no hay saltos entre marchas y que presenta un buen funcionamiento.

A cambio, eso sí, este Clase A 180 d destaca por sus excelentes consumos. Durante la prueba, en un recorrido de unos 150 kilómetros combinando todo tipo de carreteras y sin tener excesivo cuidado con los consumos, el compacto premium mostró un consumo de 5,3 litros cada 100 kilómetros –una cifra sobresaliente-.

Probamos el gasolina A 200

Durante la prueba, también tuvimos oportunidad de probar la versión de acceso de gasolina A 200. Se trata de un propulsor también desarrollado junto con Renault, aunque ensamblado en Alemania y próximamente en China.

Este motor es un propulsor 1.3 de 163 CV a 5.500 revoluciones y con un par de 250 Nm. disponible desde las 1.620 revoluciones. Este motor es un propulsor más coherente que el diésel por su mayor refinamiento y prestaciones similares. Con esta mecánica las vibraciones son mínimas y la rumorosidad del motor también está más trabajada.

Como contrapartida, hay que señalar que es un motor ‘gastón’ si te pasas con el acelerador. En esta toma de contacto el gasto de combustible con el gasolina, donde tampoco fuimos cuidadosos con el pedal derecho, fue de más de 8 litros cada 100 kilómetros.

Por tanto, y como conclusión, podemos señalar que es más recomendable el gasolina siempre y cuando nuestro estilo de conducción sea tranquilo y no hagamos muchísimos kilómetros al año.

Dinámico y confortable

Otro de los apartados que más nos ha gustado en el nuevo Clase A es su excelente comportamiento. Se nota que Mercedes ha trabajado mucho en este sentido. Conviene recordar que este Clase A incorpora una nueva plataforma –es una evolución de la anterior plataforma del Clase A– con una mayor rigidez –un 20% más-.

Además, Mercedes también ha trabajado de forma especial en el apartado de suspensiones. En este sentido, cabe señalar que para el eje trasero están disponibles dos sistemas de propulsión. En las variantes menos potentes existe un eje trasero con barras de torsión. Y en las más potentes Mercedes ofrece un eje trasero multibrazo. Además, esta suspensión más elaborada que incluye la amortiguación activa regulable.

Prueba del Mercedes-Benz Clase A 2018

Es la primera vez que un Mercedes incorpora una pantalla central táctil.

Todo ello hace que el Clase A vire plano y no presente balanceos de la carrocería cuando el terreno está en buenas condiciones.

Junto con el buen funcionamiento de las suspensiones, también nos ha gustado mucho la dirección. Sobre todo cuando se activa el modo dinámico. Es entonces cuando notamos un volante firme, con un buen tacto, informativo y que reacciona bien a nuestros requerimientos.

Y este buen dinamismo es compatible, además, con un buen confort de marcha. En este sentido, podemos señalar que Mercedes ha logrado subir uno o varios escalones. Por ejemplo, el habitáculo está muy bien aislado e incluso viajando a alta velocidad se puede mantener una conversación sin necesidad de subir demasiado la voz. A ello se suman unos asientos ergonómicos que de serie no son con el reposacabezas integrado.

Un coche al que le puedes hablar

Junto con el enorme cuadro de instrumentos digital otro de los aspectos que más nos ha llamado la atención es el sistema de reconocimiento de voz “Hey Mercedes” que en español es “Hola Mercedes”. Este sistema simula al Alexa de Google o a Siri de Apple.

Se trata de un reconocimiento de voz que analiza las órdenes del usuario y le da una respuesta ejecutando alguna acción. De esta manera, podemos probar en el coche a decir: “Hola Mercedes, tengo frío”. Y el sistema directamente subirá un grado la temperatura del climatizador. Y lo mismo con otras preguntas como ¿Qué tiempo hará mañana? o incluso ¿Hará sol mañana?

Incluso, tal y como hace Siri, si pruebas a decir al sistema frases como “Hola Mercedes, te quiero”, el sistema nos sorprenderá con respuestas curiosas.

Además, Mercedes señala que este reconocimiento de voz es capaz de aprender y puede adaptarse a la voz del usuario o incluso aprender palabras de moda.

No obstante, hay una gran diferencia respecto al reconocimiento de voz de Google o Siri de Apple. Mientras que estos realizan las búsquedas en internet, el mando fónico de Mercedes busca entre las opciones del vehículo y, si fuera necesario, también utiliza la nube para complementar la pregunta y la respuesta. Además, el asistente de voz contesta a las preguntas aunque no haya conexión a internet.

Coche compartido

Otra de las posibilidades que incorpora la nueva Clase A es la posibilidad de compartir coche entre familiares y amigos. Para ello hay que activar la funcionalidad y dejar una segunda llave en el vehículo.

A través de la aplicación Mercedes Me el usuario puede permitir el uso del coche a una segunda persona autorizando por medio del móvil. De esta manera esa persona, por medio de un teléfono móvil con tecnología NFC (o bien mediante un sticker de NFC pegado en el móvil) podría entrar en el coche y arrancarlo.

Este sistema, además, no permite que un ladrón rompa la ventanilla y arranque el modelo porque hasta que el propietario no autoriza la segunda llave no funciona.

Equipamiento

En cuanto al equipamiento hay dos niveles de acabado: Progressive y AMG Line. Y desde el acabado más básico, este nuevo Clase A incorpora de serie elementos como la cámara marcha atrás, el sistema multimedia MBUX –con el reconocimiento de voz ‘Hola Mercedes’-, conectividad ME, llantas de aleación de 17 pulgadas, climatizador, faros de led y detector activo de cambio de carril, entre otros elementos.

Por el contrario, son opcionales elementos como el sistena inalámbrico de carga, la cámara marcha atrás, la navegación por disco duro, el control de velocidad adaptativo, techo panorámico y head-up display, entre otros elementos.

Precios

Y ahora le toca el turno a los precios.
A 200 163 CV cambio manual (llega en julio) – 31.400 euros
A 200 163 CV cambio automático – 33.650 euros
A 180 d 116 CV cambio automático – 32.700 euros

Conclusión

El nuevo Clase A es un coche que ha pegado un gran salto adelante. Si bien es cierto que mantiene una estética continuista, no ha ganado mucho en espacio interior y la oferta mecánica diésel no es muy llamativa…

Hay que reconocer que su equipamiento tecnológico es el más avanzado del mercado. Por todo ello, este nuevo Clase A se convierten en un compacto de referencia entre los premium a la espera de los próximos BMW Serie 1 y Audi A3.

Valoración

Diseño: 8
Espacio interior y maletero: 7
Motor, cambio y prestaciones: 8
Consumo y ecología: 8
Confort y terminación: 8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 10
Diversión al volante: 8
Precio:6

Puntuación final: 7,87

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