Prueba del Ford EcoSport 1.0 EcoBoost 140 CV ST Line: un SUV actualizado que ahora sí se atreve con todo

Subscribirse
En este nuevo Ford EcoSport, sus rasgos cambian notablemente para acercarse a sus dos hermanos mayores: el Ford Kuga y el Ford Edge.
En este nuevo Ford EcoSport, sus rasgos cambian notablemente para acercarse a sus dos hermanos mayores: el Ford Kuga y el Ford Edge.

Hasta hace relativamente poco, modelos como el Renault Captur, el Nissan Juke o el Peugeot 2008 campaban a sus anchas por el segmento B-SUV. Sin embargo, con la llegada del Seat Arona, el Kia Stonic o el Hyundai Kona las cosas se han puesto más interesantes. Ford ha renovado su apuesta en este segmento, el EcoSport renace.

En este segmento el aspecto exterior de los coches se convierte en uno de los factores más importantes a la hora de la compra junto con, cómo no, el precio. Ford ha actualizado su modelo EcoSport para ponerlo a la altura de sus competidores, ¿lo habrá conseguido?

Los cambios empiezan por fuera

Uno de los aspectos más criticados de la primera generación del Ford EcoSport fue el diseño, al que se le achacaba falta de carácter, por eso mismo es uno de los puntos que más cambian en esta actualización.

Ford asegura que en este nuevo EcoSport han incluido más de 2.300 nuevos componentes.

Ford asegura que en este nuevo EcoSport han incluido más de 2.300 nuevos componentes.

El EcoSport ha crecido bastante, en concreto 10 cm de largo y 5 cm de ancho. Se coloca de esta manera con 4,09 m de largo y 1,81 m de ancho. En altura alcanza el 1,65, 10 centímetros más que la media del segmento, según Ford.

Por otro lado, sus rasgos cambian notablemente para acercarse a sus dos hermanos mayores: el Ford Kuga y el Ford Edge. Esto se aprecia claramente en las ópticas delanteras y la parrilla.

Otro cambio destacado lo encontramos en el portón trasero, pierde la rueda de repuesto, pero mantiene la apertura lateral. La marca mantiene que esto va en favor de la accesibilidad al maletero cuando no hay mucho espacio detrás del coche, nosotros nos quedamos con un portón más tradicional, pero para gustos…

Otro cambio destacado lo encontramos en el portón trasero, pierde la rueda de repuesto, pero mantiene la apertura lateral.

Otro cambio destacado lo encontramos en el portón trasero, pierde la rueda de repuesto, pero mantiene la apertura lateral.

Para asegurar la personalización los EcoSport pueden adquirirse con distintas combinaciones bicolor, hasta 17 posibles combinaciones. Las llantas también tienen un amplio catálogo que va desde las 16” hasta las 18”.

Un apunte curioso, el spoiler que monta nuestra unidad ST Line es opcional, si se quiere contar con este simple pero resultón elemento estético habrá que desembolsar 150€.

El interior es totalmente nuevo, pero nos suena familiar…

Ford asegura que en este nuevo EcoSport han incluido más de 2.300 nuevos componentes, el interior reúne muchos de estos elementos.

Nos encontramos ante una configuración totalmente diferente en comparación con el modelo anterior, con unas calidades que en esta ocasión sí están a la altura de lo esperado. La verdad es que en este aspecto Ford ha ido a lo seguro, puesto que ha decidido incorporar en el nuevo EcoSport la misma configuración interior que utiliza el Fiesta.

La marca mantiene que la apertura lateral va en favor de la accesibilidad al maletero.

La marca mantiene que la apertura lateral va en favor de la accesibilidad al maletero.

Lo que más destaca es la pantalla táctil de 8” que, si bien da la impresión de estar poco integrada en el salpicadero, es fácil de usar gracias a unos menús simples y cuidados. En función del acabado escogido la pantalla del sistema de infoentretenimiento puede ser de 8, 6,5 o 4,2 pulgadas, siendo sólo la más grande compatible con sistemas Android Auto y Apple Car Play.

El cuadro de instrumentos es también nuevo y se muestra fácilmente legible, especialmente de noche, puesto que la tonalidad azul que incorpora Ford es muy agradable a la vista en la oscuridad. A parte de los clásicos indicadores contamos con una pantalla de 4,2” que muestra múltiples datos acerca del viaje, el teléfono, indicaciones del navegador, etc…

Para abrir el portón hay que accionar este tirador.

Para abrir el portón hay que accionar este tirador.

Las salidas de la ventilación y los mandos son también nuevos y fáciles de usar, el interior de este EcoSport tiene un buen nivel de acabado, por encima de muchos rivales del segmento.

En términos de habitabilidad el EcoSport cumple de manera correcta. Las plazas delanteras son amplias y confortables gracias en gran medida a unas nuevas butacas que, en la versión ST Line, cuentan con un tapizado de cuero y alcantara de lo más acertado.

Las plazas traseras son también correctas, el espacio para la cabeza no será ningún problema, estamos ante un coche considerablemente alto. Sin embargo, las piernas irán algo más justas, está algo por debajo de la media del segmento en este aspecto. Por suerte el espacio para los pies es muy amplio.

El maletero es quizás su punto débil, con 334 litros de volumen gana 25 litros respecto a su predecesor, pero se queda lejos de los 410 del Opel Crossland X, el mejor del segmento en este apartado. Las formas son regulares por lo que el espacio de carga es fácilmente aprovechable.

1.0 EcoBoost 140 CV: en el olimpo de los tricilíndricos

No es ningún secreto que el motor tricilíndrico de Ford es uno de los mejores del mercado, de hecho, lo lleva siendo desde hace algunos años, en 2017 revalido el título de ‘mejor motor del año’.

Está disponible en 125 y 140 CV, pronto se incorporará otra tercera opción de 100 CV. Nuestra unidad montaba el de 140 CV con cambio manual.

Lo que más destaca del interior es la pantalla táctil de 8 pulgadas.

Lo que más destaca del interior es la pantalla táctil de 8 pulgadas.

Este motor es muy bueno, y nos ha convencido plenamente. Sé que no es lo más normal empezar por la conclusión, pero… ¿acaso alguien esperaba una valoración negativa?

A pesar de desarrollar una potencia considerable este motor no ofrece unas aceleraciones exageradas, su par máximo es de tan sólo 180Nm y el pico de potencia lo ofrece en las 6.300 RPM, es decir, si queremos correr tocará ir muy alto de vueltas.

Esto no es malo, de hecho, este motor no busca ofrecer sensaciones, si no ser progresivo en la entrega de potencia, funcionar de manera suave y encima ahorrar combustible, las dos primeras cosas las consigue, pero… ¿y la tercera?

El maletero es quizás su punto débil, con 334 litros de volumen gana 25 litros respecto a su predecesor, pero se queda lejos de los 410 litros del Opel Crossland X.

El maletero es quizás su punto débil, con 334 litros de volumen gana 25 litros respecto a su predecesor, pero se queda lejos de los 410 litros del Opel Crossland X.

Pues también, aunque la marca promete 5,2 l/100km de consumo medio la realidad es más cercana a los 7l/100km, un consumo nada exagerado para un propulsor gasolina de 140 CV.

En términos de rumorosidad este EcoBoost cumple también de manera correcta, también ayuda la insonorización del habitáculo, que se ha mejorado. Sí encontramos algunas vibraciones cuando bajan las vueltas, pero es que es un tricilíndrico.

En términos de habitabilidad el EcoSport cumple de manera correcta. Las plazas delanteras son amplias y confortables.

En términos de habitabilidad el EcoSport cumple de manera correcta. Las plazas delanteras son amplias y confortables.

A partir de las 1.500 vueltas encontramos respuesta, pero deberemos esperar hasta las 3.000 para notar un empuje contundente. Es un motor elástico, de hecho, no decae al acercarse a la zona roja, parece querer seguir empujando.

El cambio de seis velocidades es cómodo, con recorridos cortos y precisos. Las marchas están bien ajustadas y cubren correctamente el comportamiento del motor.

Existen dos motorizaciones diésel con 100 y 125 CV, pudiendo incorporar esta última un sistema de tracción integral, algo poco frecuente en este segmento, por lo que puede suponer un aliciente para quien esté buscando un SUV que ofrezca ciertas garantías fuera de la carretera.

Una marcha dinámica conlleva una suspensión firme

Aunque principalmente el EcoSport está diseñado para moverse con agilidad por la ciudad no se achanta cuando se le exigen recorridos largos por autopista. En realidad, su calidad de rodadura es muy buena y los niveles de rumorosidad se mantienen muy contenidos, apreciamos algo de ruido aerodinámico, pero nada notable.

En términos de habitabilidad el EcoSport cumple de manera correcta. Las plazas delanteras son amplias y confortables.

En términos de habitabilidad el EcoSport cumple de manera correcta. Las plazas delanteras son amplias y confortables.

En curvas rápidas se comporta bien a pesar de su altura, gracias a una dirección precisa, pero sobre todo a una suspensión con un ajuste firme.

La pega la encontramos a la hora de afrontar irregularidades en el firme o badenes y resaltos, no es que el EcoSport sea un coche incómodo, pero encontramos unas suspensiones algo secas, sobre todo en el eje trasero.

Sin embargo, esto permite contener de manera muy correcta los balanceos de la carrocería, que son prácticamente inexistentes, además al encontrarnos ante la versión más ‘deportiva’ de la gama podemos entender este ajuste más duro.

En curvas rápidas se comporta bien a pesar de su altura, gracias a una dirección precisa, pero sobre todo a una suspensión con un ajuste firme.

En curvas rápidas se comporta bien a pesar de su altura, gracias a una dirección precisa, pero sobre todo a una suspensión con un ajuste firme.

Los frenos responden bien, aunque el recorrido del pedal es algo largo. Llaman la atención los frenos traseros, ya que son de tambor, sin embargo, el EcoSport cumple a la hora de detenerse.

Conclusión

Ford ha conseguido con esta actualización situar al EcoSport como una alternativa a considerar si lo que buscamos es un SUV pequeño pero capaz.

Es cierto que su maletero es algo más pequeño que el de sus rivales, pero su calidad de rodadura y el 1.0 EcoBoost de 140 CV le permiten alejarse sin miedo de la ciudad. En marcha es dinámico, aunque con unas suspensiones algo firmes, sobre todo en ciudad.

Con la actualización recibida su interior se convierte en uno de los mejores del segmento y es que lo hereda de su reconocido hermano pequeño, el Ford Fiesta. Por calidades está por encima de algunos de sus rivales.

Por fuera también recibe cambios estéticos, que le identifican mejor como un modelo de la marca del óvalo azul. Encontramos líneas más marcadas y musculosas, que le dan el toque de personalidad imprescindible para competir en un segmento tan disputado.

Su precio arranca en los 19.085€ con el acabado Trend y el 1.0 EcoBoost de 125 CV, la versión ST Line probada con el motor 1.0 EcoBoost de 140 CV y cambio manual alcanza los 24.160€. Estos precios no incluyen los descuentos que puedan ofrecer la marca o el concesionario.

Valoración

Diseño: 7.8
Espacio interior y maletero:7.8
Motor, cambio y prestaciones: 7.9
Confort y terminación:
 7.8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 7.8
Diversión al volante: 7.2
Precio:
7.8

Puntuación final: 7.72

Disculpa, para poder comentar debes iniciar sesión.