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¿Qué hace este conductor ‘disfrazado’ de asiento y al volante de un coche? Te lo contamos

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¿Qué hace este conductor ‘disfrazado’ de asiento y al volante de un coche? Te lo contamos
¿Qué hace este conductor ‘disfrazado’ de asiento y al volante de un coche? Te lo contamos

Que los fabricantes hacen continuamente pruebas insólitas a los coches es algo a lo que estamos ya acostumbrados. Sin embargo, tenemos que reconocer que esta última prueba realizada por Ford nos ha llamado mucho la atención.

La firma del óvalo está estudiando cómo evolucionarán los coches autónomos en la ciudad y, sobre todo, cómo se relacionarán con las personas. A la marca estadounidense le preocupa especialmente que los peatones se sientan seguros ante un posible escenario futuro en el que estarán rodeados de coches autónomos, es decir, de vehículos sin conductor.

¿Y cómo generar esa confianza?, se ha preguntado Ford. Este ha sido el origen de esta curiosa prueba. En concreto, los ingenieros de Ford están intentando averiguar si los coches autónomos podrían comunicarse con los peatones por medio de algún tipo de lenguaje para generar confianza.

Y esto es algo clave en el día a día de una gran ciudad. Por ejemplo, eres un peatón, llegas a un paso de peatones y te decides a cruzar siempre y cuando tienes la seguridad al 100% de que el conductor te ha visto y ha comenzado a frenar.

Sin embargo, si en un coche autónomo no hay conductor… ¿cómo podemos saber que nos ha detectado y que comenzará a frenar? Pues bien aquí es donde entra este estudio en el que está trabajando Ford.

La firma del óvalo cree que si los coches autónomos tuvieran un lenguaje visual con los peatones darían mucha más confianza. Y de ahí que hayan decidido probar una serie de luces ubicadas encima del parabrisas para salvar la brecha de comunicación entre los vehículos autónomos y las personas.

Sin embargo, a lo que nosotros nos resulta más llamativo (damos por hecho de que los coches se comunicarán con las personas en un futuro) es que para que el coche de pruebas que utilizaba Ford pareciera un vehículo autónomo (hablamos de una Ford Transit Connect Adaptada) la firma del óvalo ‘disfrazó’ al conductor como si fuera un asiento.

Y para que este conductor disfrazado de asiento pudiera ver y conducir a la vez, Ford diseñó el disfraz con una abertura en la cara que simulara el reposacabezas. Sin duda, una prueba de ingenio que nos ha llamado mucho la atención.

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