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Probamos el nuevo Audi Q8, así es el SUV más emocional de la marca alemana

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Así es el Audi Q8.
Así es el Audi Q8.

Esta es la prueba del Audi Q8 2019, un SUV coupé de grandes dimensiones que se convierte en la referencia SUV de la marca alemana. Probamos su versión más potente con el motor 50 TDI de 286 CV.

El Audi Q8 roza los cinco metros de longitud, lo que le convierte en uno de los modelos más grandes de la marca junto al Q7 y al A8. Su línea coupé y su puesta a punto general está orientada principalmente al comportamiento dinámico.

El Audi Q8 es el primer modelo de la marca en el segmento de los SUV coupé grandes.

El Audi Q8 es el primer modelo de la marca en el segmento de los SUV coupé grandes.

De esta manera, el Q8 ha sido desarrollado para enfrentarse al BMW X6 y el Mercedes-Benz GLE Coupé. Los tres modelos ofrecen un precio de partida superior a los 80.000€, el más barato es el BMW X6 y el más caro, por poco, el Mercedes GLE Coupé.

Con la motorización 50 TDI de 286 CV el Audi Q8 tiene un precio de partida de 84.800€. Debido al equipamiento opcional nuestra unidad tenía un precio superior a los 100.000€.

Llama la atención desde el exterior

Audi siempre se caracteriza por tener unos diseño lógicos y racionales, que en ocasiones pecan en exceso de sobriedad. El Q8 es la excepción que confirma la regla.

Es un coche atípico, muy grande pero no demasiado alto, muy ancho y con una zaga de lo más particular. En medidas esto se traduce en 4,99 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,71 m de alto.

La línea del Audi Q8 es muy original, no se parece a otros modelos de la competencia

La línea del Audi Q8 es muy original, no se parece a otros modelos de la competencia.

Evidentemente el diseño es algo subjetivo, habrá amantes y detractores de este nuevo Q8 y su estética atrevida. Lo que es un hecho es que en la calle y en la carretera llama la atención. No sólo por su aspecto, sino por la expectativa que genera sobre quien estará a los mandos. ¿Será un jugador del Madrid? ¿O un actor? Siempre es duro decepcionar a la gente…

En mi opinión, la parte más atractiva de este Q8 es la zaga. Llama la atención el enorme grupo óptico que atraviesa el coche a lo ancho. Tiene un relieve muy elaborado, que en conjunto con las aristas de la carrocería aporta una gran sensación de profundidad.

El grupo óptico trasero está muy elaborado.

El grupo óptico trasero está muy elaborado.

Lo que decepciona un poco es la solución que Audi ha empleado para la salida del escape, son dos embellecedores sin ninguna utilidad, la salida real está escondida bajo el paragolpes. Este tipo de detalles son los que deberían marcar la diferencia y justificar el coste de este tipo de vehículos.

Nuestra unidad equipa el paquete estético S Line, lo que nos aporta unas grandes llantas de 22” y unas pinzas de freno pintadas en rojo. La parrilla en enorme, el hecho de que esté totalmente pintada en negro se debe a otro paquete estético adicional.

Interior de calidad, pero algo sobrio

Si en el exterior Audi se quita años y experimenta con nuevas soluciones estéticas, el interior vuelve a los principios fundamentales de la marca alemana. Funcionalidad y calidad.

Nada más entrar se despliega ante nosotros un arsenal de buenos materiales, ajustes milimétricos y mandos ergonómicamente dispuestos. Ninguna queja en este apartado, igual que con los asientos, cómodos, recogen bien y su diseño deportivo ‘S Line’ está muy logrado.

Los asientos deportivos se incluyen dentro del paquete 'S Line'.

Los asientos deportivos se incluyen dentro del paquete ‘S Line’.

El problema es que tanta precisión no deja espacio para la emoción. El diseño de este interior se siente algo frío, más cuando vemos que otros fabricantes premium logran unos habitáculos más acogedores y exclusivos.

Y digo exclusivos porque a pesar de los materiales de primera calidad empleados, no tenemos la sensación de encontrarnos en un salón de lo más selecto, algo que sí ocurre por ejemplo en un BMW X5, con sus mandos de cristal o su tapicería color crema.

A pesar de su calidad de construcción, el interior se nota algo sobrio.

A pesar de su calidad de construcción, el interior se nota algo sobrio.

La parte buena del Audi se despliega a nivel técnico. Su consola está compuesta por dos grandes pantallas táctiles con respuesta capacitiva. A través de estas se gestiona todo, la superior para el infoentretenimiento, la inferior para la climatización y accesos directos configurables a gusto del conductor.

Ambos paneles son capacitivos, es decir ofrecen una pequeña vibración a modos de ‘feedback’ para confirmar que hemos pulsado en un comando. La pega llega a la hora de manejar el climatizador mientras conducimos, ya que la pantalla es cómoda, grande y de fácil lectura, pero jamás dará la facilidad de reconocer las ruedas al tacto, obligándonos siempre a retirar la vista de la carretera, aunque sólo sea un segundo.

Incluir la climatización en una pantalla es algo arriesgado.

Incluir la climatización en una pantalla es algo arriesgado.

Por suerte otras teclas, como la del volumen del equipo de sonido, mantienen su operador mecánico, lo que será una alegría para aquellos que prefieren algo más clásico.

Por si dos no fueran suficientes, en el cuadro de instrumentos nos espera otra tercera pantalla, con un nivel de definición sublime al igual que sus otras dos compañeras. La de la instrumentación es totalmente configurable y puede mostrar múltiples informaciones de varias maneras, incluyendo el navegador, el teléfono o la radio.

Una de las grandes incógnitas en los SUV Coupé es el espacio en la parte trasera. Puesto que la caída del techo de este Q8 no es del todo pronunciada, y las dimensiones del coche son considerables, el espacio en las plazas traseras es sobresaliente en todas las direcciones. Personas de más de 1,85 m encontraran un espacio para la cabeza muy generoso.

Las plazas traseras son muy amplias, a pesar de la línea exterior del coche.

Las plazas traseras son muy amplias, a pesar de la línea exterior del coche.

El maletero es también muy amplio, con un volumen de carga de 605 litros es superior al de el BMW X6, por ejemplo. Además, las plazas traseras son regulables en profundidad de manera opcional (280€), por lo que siempre podemos añadir algunos litros si nuestros pasajeros no tienen las piernas muy largas.

Gracias a la suspensión neumática, podemos rebajar la altura de la boca de carga, por lo que introducir bultos pesados es una tarea que se simplifica notablemente.

Comportamiento dinámico como prioridad

Debemos resaltar que el comportamiento del Audi Q8 puede variar notablemente en función del sistema de suspensión que equipemos, siendo el básico uno con muelles helicoidales y amortiguadores variables y habiendo dos variantes diferentes de suspensión neumática.

En nuestra unidad se montaba la suspensión neumática con ajuste deportivo, que a pesar de mantener los diferentes modos de conducción, y por tanto de suspensión, apuesta siempre por un ajuste algo más firme.

El acabado S Line aporta un buen toque de deportividad.

El acabado S Line aporta un buen toque de deportividad.

Con esto se consigue que el tamaño y el peso del Audi no se correspondan con sus reacciones. Al pasar por curva no encontramos ningún amago de balanceo, es posible incluso hacer cambios de trayectoria en pleno apoyo, por lo que el único momento en el que seremos conscientes del elevado peso del conjunto (2.220 Kg) será en las frenadas.

Esta excelente motricidad es fruto también del trabajo del eje trasero direccional, elemento opcional que multiplica varias veces la agilidad y precisión del Audi Q8. Con esta solución, las ruedas del eje trasero giran a favor o en contra de las del eje delantero para ofrecer un mejor ángulo de giro o bien una mayor estabilidad en curva.

La calandra frontal sin elementos cromados forma parte de un paquete opcional.

La calandra frontal sin elementos cromados forma parte de un paquete opcional.

Con la suspensión en el modo Confort la marcha se vuelve más suave, aunque es cierto que otras suspensiones neumáticas menos deportivas ofrecen un filtrado de las irregularidades casi perfecto, en este Q8 viajamos de manera muy cómoda, pero las pequeñas imperfecciones del asfalto son más perceptibles, aunque hay que esforzarse para notarlas.

Hablamos por tanto de prioridades y gustos. Quien busque un coche para recorrer largas distancias exclusivamente, deberá apostar por una suspensión centrada en la absorción de cualquier pequeña imperfección.

La suspensión neumática deportiva es una gran elección, pero perdemos ese efecto de 'alfombra voladora'.

La suspensión neumática deportiva es una gran elección, pero perdemos ese efecto de ‘alfombra voladora’.

Si por el contrario se busca un equilibrio entre el confort más absoluto y la posibilidad de enlazar curvas a ritmo elevado, esta suspensión es la respuesta más acertada. Es difícil ver un coche de más de dos toneladas desenvolverse en curva con esta facilidad.

El tacto de la dirección es muy acertado, preciso y con niveles de dureza variables en función del modo seleccionado. Es cierto que el hecho de contar con un eje trasero direccional genera una sensación ‘rara’ al principio, pero es muy fácil acostumbrarse y las ventajas lo justifican tajantemente.

El funcionamiento de la caja de convertidor de par y ocho velocidades es brillante, transiciones imperceptibles y una buena selección de relaciones en modo automático
Los asistentes a la conducción son es su mayoría opcionales. Sin embargo, funcionan de manera correcta y ayudan notablemente al conductor. El sistema de centrado de carril se mostró durante toda la prueba algo impreciso, hay sistemas de otras marcas con un funcionamiento más satisfactorio.

50 TDI Quattro, V6 diésel con 286 CV

A día de hoy esta es la motorización más potente para el Audi Q8, aunque nadie se sorprendería si se lanzan versiones SQ8 o incluso RS Q8 con motores gasolina más potentes.
Este bloque motor es ya conocido en la marca de los cuatro aros. Está disponible en otros modelos como el Audi A6 o el A8. Se trata de un motor de gasóleo de seis cilindros en ‘V’ con un turbo de geometría variable.

En frío y a bajas revoluciones resulta algo rumoroso, lo que no se corresponde con un coche de esta categoría. Sin embargo es algo que desaparece en cuanto alcanzamos un régimen medio de giro.

A nivel de empuje no tenemos ninguna queja, este Audi vuela.

A nivel de empuje no tenemos ninguna queja, este Audi vuela.

El empuje de este propulsor es soberbio, se debe sobre todo a los 600 Nm de par que es capaz de generar. De esta manera, consigue acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 6,3 segundos.

Al contar con una red eléctrica de 48 V este Audi Q8 tiene una hibridación ligera. Esto significa que el motor puede permanecer apagado hasta 40 segundos mientras el vehículo está en marcha. En los semáforos también ocurre lo mismo, siendo el motor de arranque uno eléctrico.

Esta solución le otorga la etiqueta ECO de la DGT, al menos de momento. Pero permite que las cifras de consumo del Audi Q8 estén bastante contenidas. De esta manera lo más frecuente será moverse en medias en torno a los 8 litros cada cien kilómetros recorridos.

Conclusión

Audi se estrena en un segmento en el que todavía no contaba con representación, y lo hace con muy buena nota. A nivel de diseño cumple con las expectativas y supone una alternativa muy interesante a los modelos que ya se habían asentado en la categoría. En lo referente al comportamiento dinámico los resultados son sorprendentes.

Es muy difícil creer que este coche pesa 2.200 Kg, su comportamiento es excepcional. Una pena que haya tanto equipamiento opcional...

Es muy difícil creer que este coche pesa 2.200 Kg, su comportamiento es excepcional. Una pena que haya tanto equipamiento opcional…

Su calidad general es muy elevada, aunque se echa en falta un interior con algo más de personalidad. A nivel mecánico cumple sobradamente, y además obtiene la etiqueta eco, aunque la rumorosidad del motor en frío descoloca un poco.

La principal pega para este Audi Q8, igual que para la mayoría de coches ‘premium’, es su escaso equipamiento de serie. Esto nos obliga a configurar el coche con un montón de elementos extra, que incrementan notablemente el precio final.

Valoración

Diseño: 8.8
Espacio interior y maletero: 8.8
Motor, cambio y prestaciones: 8.8
Confort y terminación: 9
Equipamiento en seguridad y tecnología: 8
Diversión al volante: 8
Precio: 7

Puntuación final: 8.34

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