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Primera prueba del Audi Q3 Sportback 2020, un SUV coupé que parece un Audi Q8 a escala

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Así es el Audi Q3 Sportback de 2020.

Esta es la primera prueba del Audi Q3 Sportback de 2020, se trata de la variante coupé del SUV que Audi coloca en el segmento SUV-C, el Audi Q3. Esta versión Sportback tiene un precio de partida de 39.220 euros sin descuentos ni promociones.

Este precio de partida se aplica a la motorización gasolina 35 TFSI manual, sin embargo, en nuestro primer contacto hemos conducido el motor diésel 35 TDI de 150 CV de potencia y cambio automático de doble embrague S Tronic.

El Audi Q3 Sportback tiene como objetivo combinar la practicidad de un SUV con el diseño más emocional y el comportamiento dinámico característico de los coupés. A cambio sacrifica algo de habitabilidad en las plazas traseras y tiene un precio de partida 3.000 euros superior a un Audi Q3.

Motorizaciones

Inicialmente la gama de motores del Q3 Sportback está compuesta por dos propulsores diésel y dos gasolina. En primer lugar nos encontramos con el motor gasolina 35 TFSI de 150 CV, tiene 1,5 litros de cubicaje y turbo.

Cuenta con una caja manual de 6 velocidades, aunque en unos meses también podrá optar por una automática de 7 velocidades S Tronic.

El Audi Q3 Sportback presenta de entrada 4 motorizaciones, en los próximos meses contará con un 35 TFSI microhíbrido.

El motor 35 TFSI con cambio automático será la única motorización, al menos de momento, que cuente con un sistema micrhohíbrido de 48 V, esto permitirá que obtenga el distintivo medioambiental ‘ECO’ de la DGT.

La opción gasolina más potente está disponible también desde el lanzamiento, se trata del 45 TFSI Quattro de 230 CV de potencia, este únicamente se puede asociar a la caja de cambios S Tronic de 7 relaciones. Otra característica de esta opción mecánica es que cuenta con el sistema de tracción total Quattro.

En las mecánicas diésel encontramos un motor diésel 2.0 TDI que se ofrece con dos niveles de potencia, 150 CV para el 35 TDI y 190 CV para el 40 TDI Quattro. Ambos se asocian a una caja automática de 7 velocidades S Tronic, el más potente también cuenta con tracción integral Quattro.

Cambios estéticos

El apartado visual es sin duda uno de los más destacados en el nuevo Audi Q3 Sportback, y es que aunque utiliza como base a su hermano ‘no coupé’ lo cierto es que tiene un carácter propio gracias a varios elementos diferenciadores.

El más evidente es sin duda la exagerada caída del techo, que nos hace pensar rápidamente en otro modelo de la marca germana. Y es que son los propios responsables de Audi los que no dudan en relacionar directamente a este Audi Q3 Sportback con el ‘todopoderoso’ Audi Q8.

La caída del techo es lo que diferencia a este Audi Q3 Sportback.

Podemos decir entonces que este nuevo modelo de Audi es una versión a escala del coche más representativo que la marca de Inglostad tiene actualmente en el mercado. Sin duda, son buenas noticias para el Q3 Sportback, ya que se asegura una imagen propia y que no tiene problema al desmarcarse de la oferta de SUV coupés de sus principales rivales ‘premium’: BMW y Mercedes-Benz.

Respecto a las similitudes con el Audi Q3, esta versión Sportback mantiene intactas las marcadas líneas de hombros sobre los pasos de rueda, que aportan músculo al conjunto y hacen que parezca más grande de lo que realmente es.

El portón trasero cambia por completo, pero hay muchos elementos estéticos comunes con el Audi Q3.

Los esfuerzos de Audi para convertir a este Audi Q3 Sportback en un modelo más deportivo y dinámico que su hermano también se perciben desde fuera en términos de equipamiento. Los paragolpes frontales de serie en el acabado de entrada, denominado ‘Básico’ son los mismos que monta el Audi Q3 S Line, de esta manera Audi pretende separar ambos modelos y justificar ese sobre coste de unos 3.000€.

En la parte trasera nos encontramos con otras diferencias significativas, como por ejemplo el portón trasero rediseñado que cuenta con una caída más suavizada e incorpora dos spoilers en la parte media y alta. Sin embargo, el diseño de las ópticas es exactamente igual al del Audi Q3.

El acabado S Line permite incorporar un embellecedor de plástico que simula un difusor y que aporta una buena dosis de personalidad a la zaga, aunque este distintivo estético ya no se incorpora en el acabado de acceso.

Habitabilidad interior y maletero

El habitáculo del Audi Q3 Sportback es muy similar al del Audi Q3, cuenta con una disposición idéntica en la consola central, que puede estar formada por una pantalla de 8.8” u opcionalmente una de 10,1”. En ambos casos hay que pagar 675 euros para que esta sea compatible con Android Auto y Apple Carplay. La instrumentación digital es de serie.

El interior del Q3 Sportback es idéntico al del Audi Q3.

Las plazas delanteras no sufren apenas cambios respecto a las que podemos encontrar en un Audi Q3. Son generosas y la visibilidad es buena, aunque la mayor inclinación del parabrisas hace que el pilar A interfiera algo más en nuestro campo visual, aunque no es algo que afecte a la conducción.

Sin embargo la banqueta trasera sí se ve afectada por el cambio de diseño de la línea del techo. Según cifras de la marca la altura libre respecto al techo en estas plazas se reduce en aproximadamente en 5 centímetros. Esto implica que pasajeros con estaturas en torno al 1,85 metros verán como la cabeza roza con el techo si se sientan completamente erguidos.

Las plazas traseras son las grandes afectadas por este diseño tan atractivo.

El espacio para las piernas sigue siendo correcto incluso para pasajeros altos, y es que la batalla del coche es la misma que la del Q3, que en esta última generación ha registrado un crecimiento notable. El ancho sí que se reduce ligeramente, lo que afecta en el caso de que tres pasajeros adultos viajen en las plazas traseras.

Por suerte el maletero no pierde capacidad y esto es algo por lo que sí hay que felicitar a los ingenieros de Audi ya que el espacio de carga es otro de los puntos que suele verse mermado en las versiones coupé, no es el caso del Audi Q3 Sportback.

Ofrece una capacidad de 530 litros sin abatir los respaldos pero con la banqueta trasera en su posición más adelantada. Es una cifra muy correcta para un coche de estas dimensiones, supera así a bastantes rivales en lo que a capacidad de carga se refiere.

Comportamiento dinámico

Es la hora de la verdad, hay que comprobar si el Audi Q3 Sportback es realmente un vehículo más dinámico, no sólo por diseño, si no también por comportamiento. La cosa empieza bien, ya que de serie contamos con el selector de modos de conducción ‘Audi Drive Select’, suspensión deportiva y dirección progresiva hidráulica.

Lo que más nos llama la atención es la suspensión deportiva, se trata de un sistema de suspensión convencional que cuenta con una configuración algo más firme. De manera totalmente gratuita se puede optar también por la suspensión convencional.

El Audi Q3 Sportback incorpora de serie varios elementos mecánicos enfocados a mejorar el comportamiento.

Al igual que el Audi Q3 esta versión Sportback se percibe ágil y capaz de circular a ritmos alegres sin excesivas dificultades. La suspensión deportiva ayuda a contener mejor las inercias de la carrocería, pero en giros cerrados estas siguen estando presentes.

La opción más recomendable si se busca combinar comodidad y deportividad es la suspensión adaptativa opcional, que varía la dureza de la amortiguación en función del modo seleccionado, aunque prima más la comodidad. Tiene un sobrecoste de 950 euros.

La dirección con desmultiplicación variable aporta una precisión correcta y sobretodo mucha comodidad a la hora de realizar maniobras o callejear, sin embargo, en conducción deportiva puede resultar demasiado asistida ya que no informa de lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto.

Comportamiento del 35 TDI S Tronic

Nuestra primera toma de contacto con el Audi A3 Sportback ha sido breve, pero ha discurrido por las reviradas carreteras de la Sierra de Alhama en Granada. Esto nos ha permitido exprimir al máximo el propulsor diésel de entrada 35 TDI.

Este motor de 150 CV ofrece unas prestaciones más que suficientes para un uso normal del vehículo, incluso con él cargado permite circular a ritmos elevados sin excesivas dificultades gracias a buen funcionamiento del cambio automático.

El 35 TDI cumple sin problemas, aunque es un poco rumoroso, las opciones gasolina son más suaves y deportivas, pero también consumen más.

Es un motor con un sonido característico a diésel, que se hace bastante evidente en el habitáculo si realizamos aceleraciones contundentes, la parte positiva es que las vibraciones a penas de se aprecian.

No hemos podido obtener datos de consumo fiables en un recorrido tan corto y exigente, pero calculamos que la cifra media de este motor oscilará entre los 6 litros cada 100 kilómetros recorridos.

Existe una versión diésel más potente de este mismo motor, el 40 TDI con 190 CV, pero si el objetivo es obtener sensaciones deportivas el propulsor más recomendable es el gasolina 45 TFSI con 230 CV, que gana en términos de sonoridad y elasticidad, aunque evidentemente consumirá bastante más.

Valoración

Diseño: 9
Espacio interior y maletero:  7
Motor, cambio y prestaciones: 8
Confort y terminación: 8
Equipamiento en seguridad y tecnología:  8,5
Diversión al volante: 8
Precio:  7

Puntuación final: 7.92

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