Precios de coches nuevos

Probamos el nuevo Audi A7 Sportback 55 TFSI: 340 CV con etiqueta ‘Eco’

Subscribirse
Así es el Audi A7 Sportback.
Así es el Audi A7 Sportback.

Hoy nos ponemos a los mandos del Audi A7 Sportback 2018, una berlina coupé que tiene por objetivo combinar el lujo y el confort con el diseño y la deportividad. Hemos probado la versión 55 TFSI Quattro, que incorpora un motor gasolina V6 bi-turbo de 340 CV . Con el que obtiene la etiqueta ‘Eco’ de la DGT gracias a la microhibridación.

Con 340 CV el A7 Sportback se convierte en una berlina con claras pretensiones de velocidad.

Con 340 CV el A7 Sportback se convierte en una berlina con claras pretensiones de velocidad.

Podríamos decir que el A7 Sportback es un A8 con forma de coupé, no es una comparación descabellada. Es cierto que en términos de amplitud y confort el A8 está un paso por delante, pero si tenemos en cuenta la carga tecnológica y la plataforma nos encontraremos con muchas similitudes entre ambos modelos.

Esta es la segunda generación del A7 Sportback. El modelo nacía en 2010 y recibía una actualización en 2015. Ahora 3 años después se renueva profundamente y lleva el concepto de berlina coupé de lujo a otro nivel.

Sus principales competidores son el Mercedes-Benz CLS Coupé y el BMW Serie 6 Gran Turismo. Con unas motorizaciones similares el CLS Coupé y el Serie 6 GT resultan unos 3.000€ más caros que el A7 Sportback, aunque en este segmento esta diferencia no es significativa.

El A7 Sportback tiene un precio elevado, pero en la media con sus principales rivales.

El A7 Sportback tiene un precio elevado, pero en la media con sus principales rivales.

El precio sin descuentos del Audi A7 Sportback 2018 55 TFSI S-Tronic Quattro es de 81.520€. A esto hay que sumar una lista considerable de equipamiento opcional que incluía la unidad de prueba.

Audi A7 Sportback 55 TFSI: Un verdadero coupé, pero alargado

Muchos son los aspectos destacables del Audi A7 Sportback, aunque sin duda el que más llama la atención es su diseño. El A7 Sportback es un imán de miradas, sobre todo por la línea de la zaga.

Y es que no sólo atrae por la marcada línea del techo, ya que la incorporación de ópticas OLED en la parte trasera estiliza en gran medida la silueta del A7 Sportback, convirtiéndolo casi en una pieza de diseño. Al igual que el A8 y el nuevo A6, estos faros traseros sucumben a la moda de la barra horizontal iluminada, elemento que ya hemos visto en otros modelo de Porsche, por ejemplo.

La línea coupé del A7 Sportback llama bastante la atención.

La línea coupé del A7 Sportback llama bastante la atención.

Para rematar la parte trasera contamos con un spoiler que se despliega automáticamente cuando superamos los 120 Km/h, aunque también se puede activar manualmente desde el interior a cualquier velocidad.

El frontal no desentona en absoluto con el conjunto estético del coche, podríamos decir que incluso lo realza. La calandra es realmente grande, es el elemento que más destaca en la parte delantera del coche. Está enmarcada por unas ópticas también muy estilizadas que son LED de serie, aunque de manera opcional se pueden equipar unas matriciales que funcionan excepcionalmente bien.

El spoiler da un toque deportivo, pero la iluminación OLED es la verdadera protagonista.

El spoiler da un toque deportivo, pero la iluminación OLED es la verdadera protagonista.

Las dimensiones de este A7 Spotback también contribuyen a causar un gran impacto visual, es un coche muy grande. De largo roza los 5 metros, quedándose en los 4,97 m, por lo que mantiene casi intactas las medidas de su antecesor. La batalla es de 2,93 m lo que proporciona un buen espacio interior, al igual que el ancho de 1,91 m.

Interior tecnológico y espacioso

Cuando nos sentamos al volante apreciamos realmente la conexión que hay entre este A7 Sportback y el todo poderoso A8. Además de encontrarnos realmente cómodos en los asientos -calefactables y ventilables por supuesto- nos enfrentamos a todo un arsenal de pantallas que llaman la atención, no solo de nuestro acompañante, si no también del motorista que se para al lado en el semáforo.

El tablero de instrumentos se convierte en un gran panel que permite múltiples combinaciones para mostrar indicaciones del navegador, la música que estamos escuchando o los datos de consumo y las temperaturas. Además, por si fuera poco se complementa con un HUD, que nos permite visualizar la velocidad proyectada sobre el cristal.

La consola está compuesta por dos pantallas, la superior hace las funciones ya conocidas de cualquier sistema de infoentretenimiento, con la curiosidad de contar con una pequeña vibración que sirve como ‘feedback’ para confirmarnos que hemos pulsado un botón.

El A7 tiene superficie táctil allá donde mires.

El A7 tiene superficie táctil allá donde mires.

La que más descoloca es la pantalla que se encuentra debajo de la principal. También tiene un tamaño considerable, y un nivel de definición muy bueno, pero se dedica exclusivamente a controlar la climatización del coche y las regulaciones de los asientos. Aunque también se pueden configurar accesos rápidos, como por ejemplo la actuación sobre el spoiler trasero.

En las plazas delanteras todo es amplitud y buenos acabados, en las traseras perdemos un poco de espacio. El A7 se puede configurar con dos o tres plazas en la parte trasera, siendo el ancho suficiente para transportar a tres adultos durante trayectos cortos. La cota más justa es evidentemente la de la cabeza, midiendo 1,85 m no rozaremos con el techo, pero estaremos cerca de hacerlo, al igual que al entrar y salir, tendremos que tener cuidado con la cabeza.

Los asientos son muy confortables, ¡y dan masajes!

Los asientos son muy confortables, ¡y dan masajes!

Este es el pequeño precio a pagar por el diseño, las plazas traseras no son tan cómodas como lo serían las de un Audi A6, ya ni hablamos de las del A8. Por suerte el tamaño del maletero nos hará olvidar rápidamente el pequeño problema de espacio, contamos con 535 litros, volumen más que suficiente para el equipaje de cuatro pasajeros.

Confortable o deportivo, decide el conductor

La calidad de rodadura es lo mejor que tiene este A7, al menos esa es mi impresión. La suspensión neumática -opcional- y el eje trasero direccional consiguen una efectividad muy alta. En el modo confort el viajes es muy relajado, la suspensión filtra muy bien, aunque mantiene una firmeza algo superior a la del A6.

Si optamos por el modo ‘sport’ la carrocería no muestra ningún balanceo y contiene muy bien los casi 2.000 kg del coche. Aun en este modo sigue siendo un coche muy confortable, casi podríamos circular así todo el tiempo.

A pesar de su tamaño el A7 es capaz de ser mu ágil, gracias a la suspensión neumática.

A pesar de su tamaño el A7 es capaz de ser mu ágil, gracias a la suspensión neumática.

El eje trasero direccional orienta las ruedas en sentido opuesto a las delanteras cuando circulamos por debajo de 60 km/h, esto incrementa notablemente la maniobrabilidad del coche, los parkings son relativamente cómodos a pesar de llevar casi cinco metros de ‘barco’.

Por encima de los 60 km/h las ruedas traseras se orientan a favor de las delanteras, con un ángulo mucho menor eso sí, lo que aporta un grado de estabilidad muy notable, sobre todo a altas velocidades.

Este coche corre, con 340 CV algo estaría funcionando mal si no lo hiciese, pero no es un coche “para correr”. Las sensaciones que desprende son muy buenas, pero 2.0000 kg en curva se notan. Además, quién querría maltratar unas llantas de 21” tan bonitas . Este A7 Sportback se disfruta en autopista, viajando a velocidades de crucero elevadas, algo que en España no está permitido, echaremos de menos las ‘autobahn’ a bordo de este Audi.

Gracias a las ayudas a la conducción con las que cuenta nos acerca bastante al concepto de conducción autónoma, aunque en este caso el conductor siempre debe mantener las manos en el volante. El sistema de centrado de carril funciona muy bien, incluso de noche, al igual que el control de crucero activo.

Contamos con otros sistemas de seguridad, por ejemplo el coche es capaz de avisarnos si un vehículo se está acercando cuando vamos a abrir la puerta para salir. El A7 es incluso capaz de intervenir en la dirección para evitar un golpe por alcance, evidentemente no puede evitar la colisión en todos los casos.

55 TFSI, larga vida al V6

Un buen amigo siempre mide los coches que pruebo con la misma pregunta: “¿galopa o no galopa?” Yo para responder siempre hago lo mismo, en la primera incorporación acelero a fondo y dejo que juzgue. Con este A7 Sportback no hubo respuesta como tal, solo unos ruidos que hicieron que me preocupara seriamente por el posible origen animal de mi amigo.

Cuando vemos la aceleración que ofrece este 3.0 V6 TFSI hay que parar un momento y pensar si estamos o no despiertos. No es normal pensar que un coche de dos toneladas acelere de 0 a 100 km/h en cinco segundos, pero este lo hace.

El propulsor 3.0 TFSI de 340 CV le sienta como un guante al A7.

El propulsor 3.0 TFSI de 340 CV le sienta como un guante al A7.
Y no es sólo la rapidez en la aceleración, sino también la sensación de precisión. Nos olvidamos por supuesto de pérdidas de tracción, la culpa la tiene la tracción Quattro, no hay interrupciones en el empuje, ahí está el cambio de doble embrague S Tronic y luego está el sonido del V6, una pena que el habitáculo esté tan bien aislado.

Hay que decir también que las cifras de aceleración son realmente similares al motor 50 TDI que probamos en el Audi A6, siendo este más ahorrador. Pero la sensación de fluidez y refinamiento, combinada con la garra que tiene el 55 TFSI marcan la diferencial con el motor diésel.

Por consumo el 55 TFSI ofrecerá una media cercana a los 9 litros cuando circulemos mayoritariamente por carretera, la cifra puede llegar a los dos dígitos cuando nos sumergimos en la ciudad, pero tenemos 340 CV y 2.000 kg de peso, hay que recordarlo en todo momento.

Sinceramente no me parece una cifra descabellada, diría que es un motor eficiente si comparamos sus cifras con las de otros propulsores que tienen 200 CV de potencia menos

Este propulsor, al igual que el 50 TDI, cuenta con un sistema de microhibridación, que permite apagar el motor puntualmente cuando circulamos a velocidad de crucero. Esto, además de reducir los consumos, le otorga al A7 Sportback la etiqueta medioambiental ‘ECO’ de la DGT.

Conclusión

El Audi A7 Sportback es un gran coche, si elegimos la combinación 55 TFSI la cosa no hace nada más que mejorar. Es cómodo y espacioso y a la vez ofrece un diseño emocional. En marcha se corresponde con los mismos adjetivos, gracias a un conjunto de motor y cambio que para mí roza la perfección.

A nivel tecnológico hereda todos los adelantos que estrenó el buque insignia de la marca, el Audi A8. Por lo que estamos hablando de un coche que incorpora una tecnología puntera, lo que marca el claro camino hacia una conducción totalmente autónoma.

El Audi A7 Sportback es un coche práctico, rápido y exclusivo. Quien pueda pagar su precio, sin duda acertará de lleno.

El Audi A7 Sportback es un coche práctico, rápido y exclusivo. Quien pueda pagar su precio, sin duda acertará de lleno.

Su precio es elevado, eso está claro. Pero teniendo en cuenta el nivel mecánico y tecnológico al que nos enfrentamos no podemos decir que esté sobrevalorado. Los motores de entrada rebajan considerablemente la suma, el A7 está disponible desde 64.190€ con el motor 40 TDI de 204 CV. Eso sí, la lista de opciones es tan larga como cara.

Valoración

Diseño:8.7
Espacio interior y maletero: 8.5
Motor, cambio y prestaciones: 9
Confort y terminación:8.8
Equipamiento en seguridad y tecnología: 9
Diversión al volante:8
Precio: 8

Puntuación final: 8.52

Disculpa, para poder comentar debes iniciar sesión.