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Primera prueba del Suzuki Jimny 2019: un 4×4 en estado puro por 17.000 euros

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Así es el nuevo Suzuki Jimny 2019.
Así es el nuevo Suzuki Jimny 2019.

El Suzuki Jimny 2019 es uno de los pocos 4×4 ‘puros’ que se mantienen en el mercado. Tras 20 años sin recibir apenas modificaciones estrena  una nueva generación, la cuarta, que mantiene su espíritu todoterreno a la vez que luce un diseño original y ‘vintage’.

Las buenas noticias no acaban ahí puesto que el precio sigue siendo uno de sus principales atractivos, podremos acceder a un Jimny desde 17.000 €.

La única mecánica disponible para este nuevo Suzuki  Jimny es un motor gasolina de 1.500 cc atmosférico, que produce 102 CV y 130 NM de par. Está asociado a un cambio manual de 5 velocidades, opcionalmente se puede montar una caja automática de 4 velocidades.

Diseño y dimensiones

Esta nueva generación sigue apostando por unas dimensiones reducidas que ayuden a la movilidad en terrenos difíciles. De hecho, al contrario de la tendencia actual del mercado, este nuevo Suzuki  Jimny se hace un poco más pequeño y pierde 5 centímetros de largo, se planta en los 3,48 metros.

A lo ancho gana 4,5 centímetros, lo que aporta algo más de estabilidad en carretera, uno de los principales puntos débiles de la anterior generación. Es también un coche más alto, gana 5 centímetros, entre otras cosas porque incrementa su altura libre al suelo de 19 a 21 centímetros.

El Jimny sigue fiel a su tamaño reducido, ahora con formas más rectas.

El Jimny sigue fiel a su tamaño reducido, ahora con formas más rectas.

Sus líneas tienen un aire oriental inequívoco que recuerda con múltiples guiños a sus predecesores. Vuelven los faros frontales redondos con la clásica calandra de 5 aperturas, si lo deseamos también podemos incorporar de manera opcional una parrilla que emula a la del mítico Suzuki Samurai.

Espacio interior y acabados

Por dentro el Jimny sigue ofreciendo 4 plazas, todas ellas con un espacio interior muy razonable, más si tenemos en cuenta las dimensiones del vehículo. Cuando abatimos los asientos traseros disponemos de un espacio de carga de 377 litros, 54 más que en la anterior generación.

Además, ahora el espacio de carga cuenta con un suelo plano, lo que hace que sea bastante más aprovechable. A partir del acabado JLX los asientos traseros se pueden abatir de manera independiente y junto con los delanteros pueden formar una superficie horizontal que permite incluso dormir en el interior del coche.

Los acabados de este nuevo Suzuki  Jimny desprenden, al igual que el exterior, una sensación de robustez y durabilidad. Los ajustes son buenos y la calidad de los plásticos no desentona en ningún momento. El puesto de conducción es cómodo y la ergonomía es correcta, aunque el asiento del conductor no se puede regular en altura, conducimos en una posición muy elevada, con lo bueno y lo malo que ello pueda conllevar para cada uno.

Así es el interior del Jimny 2019.

Así es el interior del Jimny 2019.

A partir del acabado JLX contaremos con una pantalla táctil a color de 7” compatible con Android Auto, Apple Car Play y Mirror Link. Su colocación es muy buena, al igual que el nivel de definición. El manejo es sencillo y no distrae, pero se echa en falta algún mando físico para el control del volumen, aunque hay botones dedicados para ello en el volante.

Los mandos de la climatización también cumplen bien su función, pero quizás estén ubicados en una parte algo baja de la consola central.

Seguridad de serie

A nivel de seguridad, tanto activa como pasiva, el nuevo Suzuki  Jimny cumple con buena nota. De serie en todos los acabados contamos con los ya indispensables 6 airbags, además de ABS y ESP. Lo interesante llega al ver que de serie en todas las versiones también se incluye el control de crucero y el sistema DSBS que engloba el sistema de frenado de emergencia en ciudad, la alerta de salida de carril, el cambio de luces largas automático y, por primera vez en un Suzuki, el reconocimiento de señales.

Contamos con 3 niveles de equipamiento: JX, JLX y Mode 3. Los precios para estos tres acabados son 17.000€, 18.795€ y 20.820€ respectivamente. En el acabado JLX se ofrece una versión con cambio automático de 4 velocidades, su precio es de 20.560€.

En el acabado JX contamos con todos los elementos de seguridad, además de aire acondicionado y un equipo de sonido con lector CD y compatible con conexión a través de bluetooth. El JLX ofrece elementos de confort como el climatizador o los elevalunas eléctricos, además de la pantalla táctil de 7”. Por último, en el Mode 3 contamos con llantas de aleación o cristales tintados entre otros elementos.

En marcha

Al arrancar este pequeño Jimny las cosas parecen seguir fluyendo a un ritmo distinto al del resto del mundo de la automoción actual. No contamos con arranque por botón, pero quién necesita eso en un Jimny. El pequeño motor es un 1.5 gasolina que produce 102 CV y 130 NM de par, al realentí apenas emite vibraciones, es difícil saber si está encendido.

Nada más soltar el freno de mano, también manual como no podía ser de otra manera, nos damos cuenta de que estamos ante un coche realmente ligero y ágil, sólo pesa 1.135 kg. La dirección es suave y moverse en ciudad es un auténtico juego de niños, la visión es privilegiada, estamos por encima de todo y de todos. Recordemos que el Jimny puede circular en carretera con sólo dos ruedas motrices.

En carretera el Jimny se muestra algo menos cómodo, la mejora respecto a la anterior generación es evidente, pero debemos saber dónde están los límites de la lógica y la realidad. Este coche es estrecho y corto, a la vez que tiene una altura considerable, una mezcla poco favorable para la conducción a velocidades elevadas.

Las cuatro generaciones del Suzuki Jimny reunidas.

Las cuatro generaciones del Suzuki Jimny reunidas.

Sin embargo, este Suzuki se defiende y le gana en cierta parte la batalla a la física. Es un coche que invita a conducir de manera relajada, siempre que respetemos sus límites nos ofrecerá un viaje con un nivel de confort más que razonable para este tipo de coche. El motor empuja bien y permite realizar incorporaciones y adelantamientos con cierta soltura, aunque nos tocará llevarlo bastante alto de vueltas.

De esta manera es factible viajar en autopista de manera relajada a 110 o 120 kilómetros por hora, el control de crucero contribuye de manera notable a ello. El nivel de insonorización del motor podría mejorar, sin embargo y para nuestra sorpresa el ruido aerodinámico no resulta destacable.

La dirección es la que se lleva la parte más criticable, puesto que resulta algo lenta. Entre tope y tope encontramos más de 3 vueltas y media, esto nos obliga a ‘meter volante’ en curvas que no parecen tan pronunciadas desde fuera. También nos veremos obligados a realizar alguna que otra corrección, pero esto se puede evitar al familiarizarse con las respuestas del vehículo.

Todoterreno en estado puro

Al llegar al campo nada importa, el Jimny se muestra Rey y señor, tenemos la sensación de poder superar cualquier obstáculo con seguridad a la vez que nos vemos obligados a implicarnos de manera activa en la conducción. El Jimny mantiene esa esencia de TT antiguo porque nos conecta con la naturaleza y el camino por el que conducimos, pero a la vez ofrece un grado de confort y tranquilidad pasmoso para un coche de este tamaño y potencia.

Cuando entramos en pistas rápidas conectamos la tracción integral a la vieja usanza, a través de una palanca física. Las suspensiones absorben perfectamente las irregularidades y roturas del terreno, de nuevo la dirección es cómoda, pero algo lenta.

Cuando la cosa se complica recurrimos de nuevo a nuestra palanca de confianza y activamos la caja reductora, el tacto es de todo menos electrónico, podemos notar cómo se engrana la caja transfer, esto también suma a la hora de superar obstáculos, que conste.

Una pequeña muestra de los ángulos que es capaz de afrontar el

Una pequeña muestra de los ángulos que es capaz de afrontar el nuevo Jimny.

El Jimny cuenta con un control de descensos electrónico que funciona francamente bien y nos permite centrarnos en la dirección para evitar obstáculos en las bajadas. Cuando la situación se invierte el coche aplica el freno durante siete segundos mientras nosotros desembragamos, las inclinaciones no son ningún problema.

Lo más espectacular es ver cómo el Jimny se ‘retuerce’ en el cruce de puentes. Sus suspensiones tienen un recorrido muy largo, y aunque no cuenta con bloqueos de diferencial mecánicos la electrónica frena la rueda que queda en el aire para evitar perder la tracción.

A nivel de chasis tampoco debemos preocuparnos, mantiene la receta original, e incluso la mejora. Contamos con una estructura de chasis de largueros que no cruje aunque le sometamos a situaciones de auténtico estrés, además está reforzado con nuevas barras transversales y una unión en forma de ‘x’. El chasis incorpora también ocho silentblocks.

Breve conclusión

Suzuki puede estar muy orgullosa de su nuevo Jimny. En primer lugar porque significa apostar por un tipo de coche por el que ya nadie lo hace, lo que es una auténtica alegría para muchos aficionados al motor. Y en segundo, porque ha conseguido revivir la esencia de los antiguos todoterrenos de los 70 y 80, en un coche que a nivel tecnológico y funcional está totalmente a la altura de los estándares modernos.

Además ofrece todo esto por un precio muy competitivo que sin duda hará que este Jimny se vea, y mucho, por nuestras carreteras. De hecho, la acogida ha sido tan buena que a día de hoy es difícil hacerse con este pequeño japonés, desde la marca nos comunican que el periodo de entrega puede demorarse varios meses, así que es mejor no tardar mucho en decidirse.

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