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Mazda CX-5 2012

2ª mano
7,2/10
Puntuación media según 1 opiniones de expertos
7.2 10 1
Puntúa
este coche
7,2/10
Puntuación media según 1 opiniones de expertos
Puntúa
este coche
Desde
25.470€
Distintivo ambiental (Etiqueta DGT)
Tipo de coche
SUV medianos
Tamaño
Mediano
Largo/ancho/alto
4,6/1,8/1,7 metros
Maletero
463 l.
Seguridad

A favor

Habitáculo espacioso, buenos acabados y mecánicas eficientes.

En contra

Precio elevado, competencia muy fuerte.

Entre el año 2012 y el año 2015 Mazda ha comercializado este nuevo modelo conocido con el nombre de CX-5. Se trata de un SUV o todocamino de tamaño medio. Desde 2015, este modelo sólo está disponible como segunda mano u ocasión.

Desde 2015, la firma japonesa tiene en sus concesionarios un nuevo CX-5. Se trata de una puesta al día del modelo de 2012. No es, por tanto, una nueva generación. Con esta puesta al día, el CX-5 ‘aguantará’ en el mercado hasta cerca de 2018, año en el que será renovado por una nueva generación.

Este nuevo CX-5 es el todocamino de tamaño medio de la firma japonesa. Tras lanzar primero los más grandes CX-7 y CX-9 (este último, sólo en algunos mercados), llega este modelo que se sitúa un escalón por encima del CX-3 (que ha llegado después y se sitúa como el más pequeño).

Por tanto, al ser un todocamino de tamaño medio, el CX-5 compite con grandes superventas. Hablamos por ejemplo de modelos como el Volkswagen Tiguan, el Ford Kuga, Kia Sportage, Hyundai Tucson (antes Hyundai ix35) o Nissan Qashqai, entre otros.

Frente a todos ellos el Mazda CX-5 se caracteriza por diferentes aspectos. El primero de ellos que presenta un nivel de calidades alto. Y además, su comportamiento y es bueno, es decir es bastante dinámico para ser un SUV. Analicemos, no obstante, cada uno de los apartados de este modelo.

Y comenzamos, por tanto, con las dimensiones. El CX-5 tiene una longitud de 4,55 metros, una anchura de 1,84 metros y una altura de 1,67 metros. Su distancia entre ejes es de 2,70 metros. Con estas medidas podemos afirmar que el CX-5 es uno de los modelos más grandes de la categoría.

De hecho, tan sólo le superan el Toyota RAV4 (4,60 metros), el Honda CR-V (4,60 metros), el Subaru Forester (4,59 metros) y el extinto Opel Antara (4,57 metros). El resto de rivales son más pequeños: Ford Kuga (4,52 metros), Volkswagen Tiguan (4,49 metros), Kia Sportage (4,44 metros), Renault Kadjar (4,44 metros), BMW X1 (4,43 metros) y Nissan Qashqai (4,37 metros), entre otros modelos.

Estas grandes dimensiones tienen su continuidad en un habitáculo espacioso. De hecho, la gran habitabilidad es otra de las virtudes de este modelo. Tanto delante como detrás, la anchura que ofrece Mazda a todos los pasajeros es buena (sobre todo a conductor y acompañante que gozan de 144 centímetros). Detrás, la anchura es algo menor (139 centímetros), aunque también es buena.

Y a todo ello hay que sumar una buena altura libre al techo. Esto hará que ningún pasajero roce con su cabeza en el techo. Para ello el Mazda CX-5 cuenta con 101 centímetros delante y con 95 centímetros, dos cotas que son muy buenas (sobre todo la delantera) dentro de la categoría de los SUV compactos.

Junto a la buena amplitud interior, cabe destacar una notable versatilidad interior, con unos asientos que se pliegan en configuración 40/20/40. Además, si se abate el asiento central se puede acceder al maletero. El maletero cuenta con una capacidad de 463 litros. Es una medida, algo justa, sobre todo si tenemos en cuenta las dimensiones del modelo. Con ello no queremos decir que el maletero sea escaso. Pensamos que 463 litros es una capacidad razonable. El problema es que hay modelos que presentan mejor capacidad (Kia Sportage, con 465 litros) y son más pequeños (casi 10 centímetros más cortos). No obstante, el maletero del CX-5 está bien y sólo le superan el Volkswagen Tiguan de 2016, con 615 litros; el Honda CR-V con 589 litros; el Toyota RAV4, con 547 litros; el Renault Kadjar, con 472 litros y el Kia Sportage, con 465 litros, entre otros.

Sí se echa en falta, como sí tienen otros modelos, es que la segunda fila de asientos se desplacen longitudinalmente.
A cambio, este modelo cuenta con algunas tecnologías de última generación. Hablamos de la tecnología SkyActiv. Se trata de una serie de actuaciones desarrolladas por Mazda que afectan al chasis, motores y cajas de cambios, entre otros elementos, y que permiten disponer de un vehículo más eficiente.

Comenzando por los motores existen varias alternativas. Eso sí, tiene que quedar claro que la gama no es muy extensa. Por ejemplo comenzando por las mecánicas diésel encontramos un único motor de cuatro cilindros y 2.191 centímetros cúbicos. Este motor de gasóleo 2.2 ofrece dos niveles de potencia (150 y 175 CV) y se caracteriza por tener unas buenas prestaciones, un gran par y unos consumos bajos. Asimismo, está disponible con tracción delantera (2WD) en las versiones menos potentes, con tracción total (4WD) en todas las versiones, con cambio manual y cambio automático.

La otra opción es optar por el motor de gasolina que también es único. Se trata de un motor de cuatro cilindros, dos litros de cilindrada (1.998 centímetros cúbicos) y una potencia de 160 o 165 caballos. La diferencia entre tener 160 o 165 caballos es que la menos potente es la tracción total, mientras que la de 165 CV es para la tracción delantera.
De estos motores, nuestro preferido es el diésel. Ofrece un resultado sobresaliente. Presenta un excelente empuje, no tiene muchas vibraciones ni es excesivamente rumoroso y sus consumos son bajos. A ello hay que sumar que el comportamiento del vehículo es muy bueno. Las suspensiones son confortables y, a la vez, hacen que el vehículo apenas balancee. A todo ello hay que sumar una dirección precisa y directa que enamora desde el primer momento.

Una vez dentro, además, el CX-5 sobresale por el buen nivel de los acabados. Aunque Mazda no es una marca Premium, la firma japonesa ha querido colocar a este modelo a un nivel muy alto. Por encima, por ejemplo, de modelos como el Hyundai Tucson, Kia Sportage o incluso Renault Kadjar o Nissan Qashqai y a un nivel parecido al del Volkswagen Tiguan, por ejemplo.
Respecto al equipamiento, todos los Mazda CX-5 vienen muy bien equipados. De serie cuentan con seis airbags, ABS, asistente a la frenada en ciudad, asistente al arranque en pendiente, ESP, control de tracción, control de velocidad, ordenador de a bordo, climatizador, botón de arranque, cuatro elevalunas, start/stop, sensor de lluvia, bluetooth, USB, pantalla táctil de 5,8 pulgadas y llantas de aleación de 17 pulgadas, entre otros.

En el caso de querer elementos como el cambio involuntario de carril, etc. habrá que sumar equipamientos extra y encarecer el precio del vehículo que ya de por sí es bastante elevado.

A favor

Habitáculo espacioso, buenos acabados y mecánicas eficientes.

En contra

Precio elevado, competencia muy fuerte.

Opinión de medios expertos

7,2

/10
Cocheando analiza diariamente lo que se publica acerca de este coche en revistas, diarios y webs para recoger aquí las principales conclusiones. La puntuación final es la nota media de las publicaciones analizadas.
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por Cocheando -

El Mazda CX-5 es un SUV de tamaño medio a tener en cuenta. Destaca por su gran tamaño, por su buena habitabilidad, por sus mecánicas eficientes y por sus buenos acabados. Además, el comportamiento que tiene es también sobresaliente. Eso sí, hay que tener en cuenta que este CX-5 es un modelo que ya sólo está disponible como segunda mano u ocasión, ya que desde 2015, Mazda comercializa un CX-5 más moderno y tecnológico.


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