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44.850€
Longitud: 4,79 metros Maletero: 700 litros

Desde el año 2016 Ford tiene a la venta el S-Max Vignale. Se trata de una versión más equipada y con acabados de mayor calidad. Este S-Max Vignale se suma a otros modelos de Ford que también reciben el acabado Vignale como el Kuga o el Edge, entre otros.

Ford S-Max Vignale | 2016

Ford S-Max Vignale 2016

A favor

Mejores calidades, gran habitabilidad, buen comportamiento

En contra

Los monovolúmenes tienen una menor demanda en favor de los SUV

Desde el año 2016 Ford tiene a la venta el S-Max Vignale. Se trata de una versión más equipada y con acabados de mayor calidad. Este S-Max Vignale se suma a otros modelos de Ford que también reciben el acabado Vignale como el Kuga o el Edge, entre otros.

Este S-Max Vignale sigue siendo un monovolumen de gran tamaño. Es, por tanto, un coche que compite contra rivales como el Renault Espace, Seat Alhambra, Volkswagen Sharan y Mercedes Clase V, entre otros. Además, compartiendo muchos elementos, Ford también ofrece como otra alternativa dentro del segmento el Ford Galaxy. Este último, presenta una mayor habitabilidad y un enfoque menos deportivo.

Y es que este último aspecto que acabamos de citar el S-Max es una auténtica referencia en el segmento. El S-Max es el monovolumen con un comportamiento más dinámico que existe en el mercado. Parece mentira que un coche que mide 4,79 metros de largo, 1,91 metros de ancho y 1,65 metros de alto se conduzca prácticamente igual que un turismo convencional.

Pero analicemos ahora todas las particularidades de este nuevo S-Max de segunda generación. Y lo primero que tenemos que señalar en este sentido es que el nuevo S-Max ahora se fabrica en España. Y más en concreto en la planta que Ford tiene en Almusafes (Valencia). Tras reorganizar Ford sus plantas, finalmente la marca del óvalo decidió llevar la fabricación del S-Max a la planta valenciana, junto a otros modelos como el Mondeo y el Galaxy. Y esto se debe a que el S-Max comparte plataforma con el nuevo Mondeo.

Comparado con el anterior S-Max es algo más de 2 centímetros más largo y 3 más ancho. Por el contrario, la altura es casi idéntica (1,65 metros, frente a los 1,66 metros de la generación anterior). Tampoco varía la batalla, que prácticamente se mantiene también idéntica en los 2,84 metros. Sin embargo, la plataforma es nueva. De hecho, la plataforma del S-Max es la misma que incorpora el nuevo Mondeo de 2014 y también el Galaxy.

Precisamente gracias a la introducción de esta nueva plataforma, ahora el habitáculo es ligeramente más espacioso.
Siguiendo con las particularidades del S-Max cabe señalar que está disponible con dos tipos de configuraciones: cinco y siete plazas. En concreto, los pasajeros de los asientos delanteros cuentan con una anchura del habitáculo de 151 centímetros (6 centímetros más que el anterior S-Max) y una altura libre al techo de hasta 105 centímetros (el anterior S-Max tenía 102 centímetros de altura libre al techo).

En la segunda fila, en cambio, la habitabilidad permanece prácticamente igual respecto al anterior S-Max: 152 centímetros de anchura y 95 centímetros de distancia libre al techo.

Con la configuración de siete plazas, que es la más interesante, el S-Max cuenta con cinco plazas muy buenas, en las que caben perfectamente cinco adultos, gracias a los asientos individuales. Detrás en la tercera fila, las plazas son correctas.

Presentan una buena altura libre al techo (hasta los 1,82 metros es posible no rozar con el techo). El mayor inconveniente es porque los ocupantes de estas plazas tendrán las rodillas muy flexionadas. Por tanto, las dos plazas de la tercera fila no son excesivamente utilizables por adultos, aunque para recorridos cortos son perfectamente válidas.

Una vez dentro del modelo, comprobamos que la segunda fila de asientos con tres butacas individuales que se pueden desplazar longitudinalmente hasta 13 centímetros. Además, los respaldos se pueden abatir o reclinar para dar paso a la tercera fila. Esta tercera fila está formada por dos butacas que se pueden plegar fácilmente quedando un piso plano cuando se acciona unos botones situados en los laterales que dan comienzo a la maniobra eléctrica. Estos asientos están pensados principalmente para que vayan dentro niños.

Comparado con sus rivales el S-Max presenta una habitabilidad muy similar a la del Seat Alhambra o Volkswagen Sharan. Por el contrario, el Renault Espace es algo más pequeño en este sentido. Y por último, el Galaxy ofrece un mayor espacio interior. Por ejemplo, donde destaca el S-Max es en el espacio para las piernas de los pasajeros delanteros y traseros y en la anchura para los hombros de los pasajeros delanteros y traseros. Por el contrario, donde es algo más justo es en la altura libre al techo de los pasajeros traseros. En esta última medida, el Vokwagen Sharan presenta unas cifras ligeramente mejores. Eso sí, el S-Max gana en todas las cotas al Renault Espace, que es el más pequeño de la categoría.

Todos los asientos del S-Max se pueden plegar. Además, existe la opción de que estos asientos se pliegan eléctricamente con tan sólo pulsar un botón. Este sistema convierte la operación de plegar los asientos en una maniobra muy sencilla y cómoda. Con todos los asientos de la tercera fila plegados, el maletero tiene una capacidad de 700 litros. Es una excelente medida, aunque si bien es verdad que otros rivales tienen un maletero de mayor capacidad. Por ejemplo, el Seat Alhambra o el Volkswagen Sharan ofrecen cerca de 800 litros (100 litros más) con la configuración de cinco plazas. En defensa del Ford, cabe señalar que toda la superficie de carga queda totalmente plana.

Otro aspecto donde el S-Max destaca especialmente es en el apartado de tecnología. Por ejemplo llama la atención la dirección adaptativa, que facilita las maniobras en parado y basta una simple insinuación de la dirección en movimiento para que el coche gire. También nos gusta mucho la amortiguación variable, que prima o bien el confort de marcha o bien el dinamismo en la conducción.

Eso sí, más llamativo es el asistente inteligente de velocidad. Se trata de un control de velocidad de crucero que en combinación con la cámara de visión delantera que controla un ángulo de 180 grados y el sistema de reconocimiento de señales lo que hace es lanzar el vehículo a la velocidad indicada en todo momento, olvidándonos así de las multas por exceso de velocidad. Esta cámara también analiza de forma contante los peatones que nos rodean para advertir al conductor e incluso frenar el vehículo en caso de que el sistema interprete que se a producir un accidente.

También nos gusta los faros adaptativos que hace que nos olvidemos de estar cambiando de luces cortas a largas todo el tiempo ya que por defecto pondrá las largas y el propio coche las apagará de forma automática cuando detecte que hay tráfico a nuestros alrededores. Otro dispositivo interesante es el sistema MyKey que permite personalizar el vehículo dependiente de la llave para establecer diferentes modos según sea el usuario que conduzca. De esta manera podemos limitar la velocidad máxima o incluso el volumen que surge del equipo de audio.

Igual de llamativa es la pantalla táctil de la consola central que con ocho pulgadas y el panel central con el cuadro de instrumentos, también con la última tecnología y 10 pulgadas. Por último, el portón del maletero se puede abrir con tan sólo realizar un gesto por debajo del mismo. Basta pasar el pie por debajo del mismo para que el portón se levante o se cierre.

En el apartado de motores, el S-Max Vignale está disponible con el 2.0 TDCi de 180 CV y el 2.0 TDCI Bi-turbo de 210 CV y está asociado a una caja de automática PowerShift de seis marchas. En gasolina está disponible el 2.0 EcoBoost de 240 CV.

Respecto al equipamiento, desde las versiones iniciales el S-Max incorpora: seis airbags, ABS, asistente de arranque en pendiente, control automático de luces largas y cortas, control de crucero, ESP, control de presión de los neumáticos, faros antiniebla con luz de giro, ordenador con pantalla a color, reconocimiento de las señales de tráfico, climatizador de dos zonas, freno de mano eléctrico, sensor de lluvia, sensor de luces, bluetooth, lector de tarjetas SD, pantalla táctil a color de 4,2 pulgadas, USB, Radio CD Mp3 y Ford MyKey.

Hasta aquí, el equipamiento básico. No obstante, si se opta por acabados más altos, el equipamiento será mucho mayor. De hecho, el S-Max puede incluir, por ejemplo, asientos Multi-Contour con función de mansaje Active Motion, sistema multimedia SYNC 2, pantalla táctil de 8 pulgadas y Función Emergy Assistance, que se conecta con los servicios 112 indicando la posición del coche en caso de accidente, entre otros elementos.

 

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