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Comparamos el mítico motor 1430 de Seat con el nuevo 1.5 TSI, así han evolucionado en 50 años

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Comparamos las grandes diferencias y similitudes entre el mítico 1430 y el nuevo 1.5 TSI.
Comparamos las grandes diferencias y similitudes entre el mítico 1430 y el nuevo 1.5 TSI.

En 1969 Seat lanzaba al mercado uno de sus modelos más emblemáticos, el Seat 1430. Una berlina cuyo nombre hacía referencia al motor que empleaba el vehículo, un propulsor gasolina de cuatro cilindros y 1.430 centímetros cúbicos.

Este motor animó a varios de los modelos más importantes de la marca española además del 1430, como el 131, el 124 D, el 1430 ‘Bocanegra’, el Ritmo y el Ronda o el Fura Crono. Podemos hablar de uno de los motores más polivalentes para la marca.

De esta manera y aprovechando el 50 aniversario del lanzamiento, Seat ha decidido permitirnos comprobar las grandes diferencias, pero también similitudes que comparten el clásico 1.430 con el nuevo 1.5 TSI, el motor de gasolina más moderno de la marca de Martorell.

1.5 TSI, el nuevo 1430

Uno de los puntos comunes entre estos dos motores es su polivalencia, puesto que se encuentran en modelos con caracteres y orientaciones muy diferentes. Hablamos por tanto de motores que tienen que rendir correctamente en múltiples facetas.

A la izquierda el Seat 1430, a la derecha un Seat León 1.5 TSI.

A la izquierda el Seat 1430, a la derecha un Seat León 1.5 TSI.

El nuevo 1.5 TSI se encuentra presente en la mayor parte de la gama actual de Seat. De esta manera lo podemos encontrar en la versión deportiva FR para el Seat Ibiza y también en el León.

El mismo motor 1.5 TSI da servicio a toda la gama SUV de la marca, con el Arona, el Ateca y el recién estrenado Tarraco.

Dos esquemas similares

La concepción de ambos motores es similar, puesto que ambos son propulsores con cuatro cilindros en línea alimentados por gasolina. El cubicaje de ambos también es similar, el 1.5 TSI alcanza los 1.498 centímetros cúbicos, apenas 30 CC. más que el 1430.

El actual 1.5 TSI se monta de manera tranversal debido a la tracción delantera.

El actual 1.5 TSI se monta de manera tranversal debido a la tracción delantera.

Sin embargo, y partiendo de un esquema similar, las prestaciones de ambos son muy diferentes. El nuevo 1.5 TSI es capaz de ofrecer 150 CV de potencia y un par máximo de 250 Nm entre las 1.500 y las 3.000 Rpm.

Son cifras muy superiores a los modestos 70 CV iniciales que ofrecía el 1430. El par era también muy inferior, con tan solo 150 Nm que se entregaban en un reducido rango de 1.000 revoluciones.

Su disposición longitudinal y la simplicidad mecánica aportan una imagen muy diferente a la de

Su disposición longitudinal y la simplicidad mecánica aportan una imagen muy diferente a la de los motores actuales.

De esta manera nos encontramos motores con caracteres diferentes, puesto que el nuevo 1.5 TSI cuenta con unas prestaciones muy generosas, lo que implica una conducción más relajada que la del 1430, que con un cambio de cuatro velocidades requería un trabajo frecuente con el pomo y el embrague.

Turbo e inyección

Estos dos elementos son lo que marcan las principales diferencias entre ambos motores, puesto que el 1430 apostaba por una configuración atmosférica y con carburador, con el carácter y las limitaciones que ello supone.

El nuevo 1.5 TSI cuenta con un turbocompresor y un sistema de inyección directa con distribución variable. Estos dos elementos permiten un mayor rendimiento a base de compresión, precisión en la cantidad de combustible quemado y variación en los tiempos de combustión.

El Seat León actual tiene unas dimensiones similares al clásico 1430.

El Seat León actual tiene unas dimensiones similares al clásico 1430.

El turbo consigue una mejor combustión al comprimir oxígeno en la cámara de combustión, un compresor accionado por los gases de escape multiplica el oxígeno que entra en el cilindro. De esta manera se consigue un mayor rendimiento que el proporcionado por un motor atmosférico.

La inyección directa supone un mayor control sobre la cantidad de combustible que entra en el cilindro. Una serie de inyectores controlados electrónicamente miden la cantidad de gasolina quemada de manera muy precisa.

Eficiencia y desconexión de cilindros

Además de las prestaciones el consumo es la principal diferencia entre nuestros dos protagonistas. El Seat 1430 declaraba un consumo de 11,5 litros cada 100 kilómetros, una cifra que a día de hoy resulta muy elevada.

A nivel de emisiones el nuevo 1.5 TSI mejora considerablemente a su predecesor.

A nivel de emisiones el nuevo 1.5 TSI mejora considerablemente a su predecesor.

Un Seat León actual -que pesa más de 300 kg más que el 1430- con el motor 1.5 TSI declara una media de gasto de 6,3 l/100 km según el ciclo WLTP. Hablamos así de un ahorro de más de 5 litros de gasolina cada cien kilómetros en un coche que es más pesado.

El 1.5 TSI lo consigue gracias a la desconexión activa de cilindros, además del turbo, la inyección, la distribución variable y demás avances mecánicos como la reducción de la fricción de los componentes.

Su elevado consumo es quizás el único punto débil actual del 1430, son coches muy fiables y cómodos.

Su elevado consumo es quizás el único punto débil actual del 1430, son coches muy fiables y cómodos.

Así, cuando el conductor no demanda una aceleración contundente el motor trabaja sólo con dos cilindros, de esta manera los dos restantes no reciben gasolina y se mueven únicamente por el efecto del cigüeñal. El 1.5 TSI es capaz de ofrecer hasta 100 Nm de par con sólo dos cilindros activos, y puede alcanzar así los 130 km/h.

El carácter del 1430

Para poder experimentar el funcionamiento del motor 1430 y compararlo así con el nuevo 1.5 TSI, Seat echó mano de su departamento de vehículos históricos y organizó una sesión de pruebas en el alcarreño pueblo de Hueva (Guadalajara).

Pudimos ponernos al volante, o más bien al timón por sus dimensiones, de algunas versiones del 1430, e incluso disfrutar de un Seat Fura Crono. En definitiva, pudimos bucear por la historia de nuestro país al volante.

Las dimensiones del volante se deben a la ausencia de dirección asistida, se necesita un mayor diámetro para poder ejercer más fuerza al maniobrar.

Las dimensiones del volante se deben a la ausencia de dirección asistida, se necesita un mayor diámetro para poder ejercer más fuerza al maniobrar.

Es difícil resumir todo lo percibido, pero la mayor sorpresa fue el grado de confort que siguen ofreciendo estos coches, por lo que es fácil imaginar por qué levantaban tanta admiración en su época.

Del motor 1430 diremos que ya no los hace así, su sonido es encantador ya que apenas cuenta con filtros, catalizadores y demás paliativos actuales que los fabricantes deben instalar por ley.

El Seat 1430 es historia viva de nuestro automovilismo, un clásico indiscutible.

El Seat 1430 es historia viva de nuestro automovilismo, un clásico indiscutible.

Es un propulsor valiente, que parece ofrecer más de los 70 CV declarados, no vibra en exceso y apenas da tirones, y eso que va carburado. En general podemos decir que no es difícil de conducir, aunque si debemos recurrir al cambio con más frecuencia y suavidad de lo estandarizado a día de hoy.

Subir de revoluciones es una delicia, hasta que recuerdas que estás conduciendo la historia de la marca más importante de nuestro país, entonces prefieres pasar a la siguiente marcha y no desafiar a un motor que tiene, ni más ni menos, que 50 años.

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